TRABAJO, NO SUBSIDIOS

EU leaders summit in Brussels
El presidente sueco, Stefan LöfvenPOOLReuters

El presidente sueco, Stefan Löfven, socialdemócrata como Sánchez, le ha dicho a nuestro primer ministro que ellos no son partidarios de los subsidios. «Créditos, no subsidios», espetó el mandatario nórdico, en sintonía con otros dirigentes frugales del norte de Europa que no comulgan con la política del «gratis total» que reclaman los socios comunistas del PSOE en el Gobierno. «¿Por qué Suecia y la UE tendrían que darles a ustedes fondos gratis?», le preguntó también al líder español una periodista del mismo país. El planteamiento de los suecos es que hay que ayudar, por supuesto, pero a cambio de determinados compromisos, bajar la deuda, contener el déficit, crear empleo, condicionando la inversión, pidiendo resultados, sabiendo que nada es gratis en la vida y que la política del subsidio/subvención es contraria a la del esfuerzo y el trabajo que prima en Europa.

Es evidente que todos queremos las ayudas que reclama el Gobierno de España. El país lo necesita después de la pandemia. Pero hay que entender que otros exijan compromisos, y que estén de acuerdo con que se premie más a quienes peor lo hicieron en la gestión de la COVID-19. Lo ha vuelto a poner de manifiesto la Universidad de Cambridge: somos los últimos de Europa, por detrás incluso de Bélgica y Gran Bretaña, en la medición de los parámetros utilizados para evaluar el trabajo de los gobiernos. Y quieren ayudar a España, pero no para repartir canonjías que solo sirven para comprar voluntades, sino para crear puestos de trabajo, el único instrumento que nos puede sacar de verdad de la crisis.