Tándem español al frente de IAG en la etapa del Brexit y la pandemia

Los nombramientos de Javier Ferrán y Luis Gallego como presidente y CEO serán ratificados el próximo martes en la Junta General de Accionistas. Reforzar la «españolidad» de la compañía, reestructurarla por la crisis de la COVID-19 y la compra de Air Europa, retos de la nueva dirección

Cambios en la dirección de IAG para afrontar los no pocos retos a los que la compañía tendrá que enfrentarse en los próximos meses. La Junta General de Accionistas, que se celebra el próximo martes en Madrid, tiene entre sus puntos del orden día ratificar las novedades en el organigrama de la aerolínea anunciados los pasados meses de enero y marzo.

Tras más de nueve años como presidente de IAG, Antonio Vázquez comunicó previamente su intención de retirarse y dejar el cargo a principios de 2021. Por decisión unánime del consejo de administración, le sustituirá Javier Ferrán, actualmente consejero independiente de la compañía, presidente de Diageo y gran conocedor del mercado anglosajón. Pero éste no es el único cambio que se someterá a la aprobación de la Junta. Y es que el próximo 24 de septiembre Luis Gallego, presidente de Iberia, también relevará a Willie Walsh como CEO de la compañía resultante de la fusión de Iberia y British Airways.

Unos nombramientos que reafirman el carácter español de la misma y, por ende, comunitario, a la hora de mantener los acuerdos comerciales con Bruselas una vez concluya el periodo transitorio y se haga efectiva la salida de Reino Unido de la UE el próximo 31 de diciembre. Y es que el Ejecutivo de Bruselas impuso tras el Brexit que, para continuar con su actividad como hasta el momento, más del 50% del capital social debería estar en manos comunitarias. Por este motivo, IAG presentó el pasado año un plan para garantizar los derechos de vuelo de sus aerolíneas y beneficiarse de la libertad del espacio aéreo común. En concreto, en febrero de 2019 comunicó a la CNMV la limitación de la presencia de accionistas extracomunitarios al 47,5%. Como este porcentaje ya se había alcanzado en el momento del anuncio, ningún inversor que no fuera de un país miembro de la UE podría entrar en su capital. Con posterioridad, el pasado mes de enero, la compañía informó de que las acciones en manos no comunitarias representaban el 39,5% del capital, por lo que eliminaba el «veto» a inversores extranjeros, reservándose el derecho de imponer nuevamente la prohibición cuando esta participación rebasase los límites establecidos. El fin de las restricciones fue aprovechado por el principal accionista de la compañía, Qatar Airways, para aumentar su participación del 21,4% al 25,1%. Como consecuencia de este aumento en el accionariado, se someterá a la aprobación de la Junta General de accionistas el nombramiento de dos consejeros dominicales en representación de la aerolínea con sede en Doha, Robin Philips y Giles Agutter, que ocuparán las sillas de dos miembros salientes del consejo, Marc Bolland y Kieran Poynter. Asimismo, se someterá a aprobación de los accionistas la ampliación del consejo de administración de los once miembros actuales a doce.

Pero el Brexit no es el único reto que tendrá que afrontar el nuevo tándem español que se situará en lo más alto de la cúpula de la aerolínea. La crisis provocada por el coronavirus está siendo especialmente virulenta con los sectores turísticos y, cómo no, con las aerolíneas. Y como muestra un botón. El holding, del que además de Iberia y British Airways, también forman parte Vueling, Level y Air Lingus, registró unas pérdidas en el primer semestre del año de 3.806 millones de euros (frente a los 806 millones en positivo de 2019), con una reducción de su capacidad operada en el segundo trimestre de un 95,3% respecto a 2019 y de un 56,2% en el semestre. IAG prevé que la demanda de pasajeros no recupere los niveles de 2019 hasta, al menos, 2023. Por ello, la nueva dirección tendrá que reestructurar su base de costes para reducir el tamaño de cada aerolínea.

Renegociación

Asimismo, IAG está envuelta en un proceso de renegociación en la compra de Air Europa por parte de Iberia. Si bien la compañía no renuncia a la operación –ahora, sobrevalorada–, ya que continúa considerando la adquisición a la familia Hidalgo como «estratégica», las actuales circunstancias han modificado los términos del acuerdo. El año pasado ambas compañías comunicaban el cierre de las negociaciones de venta por mil millones de euros, cantidad que ahora se podría reducir a la mitad al cambiar de forma tan abrupta las condiciones de mercado.

También se someterá al visto bueno de la Junta una amplicación de capital por 2.750 millones de euros, una cifra que «cubre las necesidades de la compañía en el peor de los escenarios previstos», tal y como aseguró Gallego en la presentación de los resultados del primer semestre.