Los hoteleros, abocados al cierre, han sacado solo al 50% de sus trabajadores del ERTE

La falta de actividad turística acecha el cierre del 30% de los comercios antes de final de año, algomás de 1.200 tiendas por toda España

La sangría del sector turístico no cesa. Las malas cifras que ha cosechado la industria durante este verano no han hecho más que ahondar en el desaliento de los empresarios turísticos y de actividades indirectas que no ven ni un atisbo de luz al final del túnel.

Desde el comienzo de la pandemia, un total de 3 millones de trabajadores han sido incluidos en ERTE por fuerza mayor en España y los empleados del sector del alojamiento turístico representaban a un 6.5% del total, lo que se traduce en más de 202.000 trabajadores, estando otros 4.000 amparados por otros tipos de ERTE. Hoy, 663.656 de esos profesionales siguen en ERTE en todo el país y el 15% pertenecen al sector alojativo, tal y como apuntan las cifras del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.

Así, mientras que la mayoría de los sectores han reincorporado ya a sus respectivas plantillas al 78.41% de sus trabajadores, como media, los hoteles y alojamientos turísticos españoles han sacado del ERTE hasta el momento únicamente al 50% de sus empleados incluidos en los expedientes por fuerza mayor y sólo a un 23% de los trabajadores en ERTE por causas económicas, técnicas, organizativas o de producción.

Las cifras aportadas por el Gobierno ponen así de manifiesto que los hoteles y alojamientos turísticos españoles se recuperan a una velocidad notablemente inferior a la del resto de la economía del país. Esto viene, en gran medida, provocado por el desplome de ingresos y la falta de turistas internacionales, que han obligado y siguen obligando al sector turístico a echar el cierre en muchos de sus establecimientos.

“El parón de la demanda está provocando la paralización total del sector y, si se prolonga en el tiempo, desaparecerán una gran parte de las empresas y el empleo”, apunta Jorge Marichal, presidente de la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (CEHAT), que insiste en la necesidad de “tomar medidas valientes y contundentes para controlar la curva y restablecer la confianza. Estamos viviendo un momento muy delicado en el que tenemos que aunar esfuerzos y tomar acción de manera eficaz y acelerada porque la situación cada vez se está volviendo más dramática”.

El comercio,

Y esa inquietud se extiende también al resto de actividades que dependen, estrechamente, del ocio y del turismo, tal y como ocurre con el comercio. De hecho, el frenazo del consumo durante el periodo estival, caracterizado por la falta de turismo internacional y por una “nefasta” campaña de rebajas podría provocar el cierre del 30% de los comercios antes de final de año, según las últimas previsiones dadas a conocer por la Confederación Española de Comercio (CEC). Y la cuestión no es baladí, ya que esto se traduce en que 1.200 negocios echarían la persiana antes de empezar 2021 si las ayudas no llegan a tiempo.

En este sentido, desde CEHAT se prevé el cierre de la mayoría de los establecimientos hoteleros en zona vacacional y se urge, entre otras medidas, a la articulación de unos ERTE específicos para el sector hotelero, vigentes, como mínimo, hasta Semana Santa de 2021, que permitan la entrada y salida de trabajadores en función de la coyuntura turística y que cuenten con una exoneración total de la Seguridad Social de los que se quedan dentro del ERTE, para evitar la destrucción de empleo y la definitiva desaparición de miles de empresas turísticas.