Multas de 300 euros para los autónomos por sanciones de 20 euros

Hacienda no hace excepciones ante los errores fiscales «leves» pese a la crisis

La crisis está llevando a muchos autónomos a tener que enfrentarse a las bravas a los trámites con Hacienda y a muchos de ellos la experiencia de prescindir de los asesores les está costando cara. Y es que el Fisco está multándoles con 300 euros por errores leves que no conllevan perjuicio económico para a la Hacienda Pública y que, en realidad acarrean multas de 20 euros por cada dato o conjunto de datos. El problema es que Hacienda, en aplicación estricta de la ley tributaria, sanciona con un mínimo de 300 euros por mucho que la multa sea de solo 20 euros.

La denuncia, realizada por «Autónomos y Emprendedores», recoge el caso de una trabajadora por cuenta propia que olvidó presentar a tiempo el modelo 180, de carácter informativo sobre los rendimientos procedentes del arrendamiento de inmuebles urbanos correspondiente al pasado año. Dicho modelo, de carácter anual, debía presentarse antes del fin de enero. El requerimiento de Hacienda implica automáticamente la aplicación del artículo 198 que considera infracción tributaria «leve» no presentar en plazo autoliquidaciones o declaraciones, así como los documentos relacionados con las obligaciones aduaneras, siempre que no se haya producido o no se pueda producir perjuicio económico a la Hacienda Pública.

La normativa estipula que, si se trata de declaraciones exigidas con carácter general en cumplimiento de la obligación de suministro de información recogida en los artículos 93 y 94 de la Ley General Tributaria, la sanción consistirá en «multa pecuniaria fija de 20 euros por cada dato o conjunto de datos referidos a una misma persona o entidad que hubiera debido incluirse en la declaración con un mínimo de 300 euros y un máximo de 20.000 euros».

Domingo Gallego, asesor fiscal de la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA), explica a este diario que se trata de algo que lleva ocurriendo desde la entrada en vigor de la ley en 2003, pero que se ha agravado como consecuencia de la crisis actual en la que muchos autónomos están tratando de ahorrarse los gastos de gestoría con un coste muy alto ya que «los errores fiscales se pagan muy caros aunque sean erratas».

Hacienda explica que la legislación es clara y que, en cualquier caso, las multas con requerimiento previo del Fisco implican un mínimo de 300 euros, aunque se aplica la reducción habitual por pronto pago si no hay recurso. La entrega de la documentación, fuera de plazo pero voluntariamente, sin requerimiento, habría supuesto 150 euros de sanción.