Pineda, a Blesa: «A ver cuándo nos sentamos a tomar un café y arreglamos lo nuestro»

El expresidente de Caja Madrid Miguel Blesa ha sido recibido con gritos de «chorizo» e «indecente»

Miguel Blesa a su llegada a la Audiencia Nacional
Miguel Blesa a su llegada a la Audiencia Nacional

El ex presidente de Caja Madrid Miguel Blesa explicó ayer al juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz que sus problemas con Ausbanc comenzaron cuando se negó a renovar un convenio firmado con la entidad con la asociación que preside Luis Pineda.

El ex presidente de Caja Madrid Miguel Blesa explicó ayer al juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz que sus problemas con Ausbanc comenzaron cuando se negó a renovar un convenio firmado con la entidad con la asociación que preside Luis Pineda. Recordó que cuando llegó a la presidencia de la caja decidió no prorrogarlo tanto por la cuantía del mismo como porque, en su opinión, «no tenía ningún interés» para Caja Madrid.

En su declaración como testigo en la causa en la que se investiga por extorsión a los máximos responsables de Ausbanc y Manos Limpias, Blesa contó –según fuentes jurídicas– que a partir de ese momento, «comenzaron las presiones» a la entidad bancaria. Pineda se habría dirigido, contó, en reiteradas ocasiones al entonces responsable de Comunicación de la caja, Juan Manuel Astorqui, para que la entidad pagase 300.000 euros a Ausbanc por un «sello de calidad» que dejaría a Caja Madrid a salvo de sus críticas.

Blesa explicó al magistrado que únicamente coincidió con Pineda en una ocasión, cuando el presidente de Ausbanc le espetó: «A ver cuándo nos sentamos a tomar un café y a arreglar lo nuestro». Blesa se negó en redondo, dijo, a ese encuentro. «Nunca», le contestó. «En todas las entidades se sabía cómo actuaba Ausbanc», precisó.

A partir de ese instante, añadió, comenzaron las «maniobras» de Pineda contra Caja Madrid, llegando a «infiltrar» en las asambleas de la entidad a uno de sus abogados para que intentara reventar las mismas.

Blesa aseguró que, tras abandonar la presidencia de la caja, bajo el mandato de su sucesor, Rodrigo Rato, Caja Madrid firmó un contrato con Ausbanc, con un desembolso de 600.000 euros, que consiguió que las críticas a la entidad se tornasen en elogios, «pasando a ser una entidad fantástica».

Críticas a Elpidio Silva

El ex presidente de Caja Madrid dijo al juez Pedraz que «desde el principio» sospechó de que Pineda, el secretario general de Manos Limpias, Miguel Bernad y el juez Elpidio Silva (que ordenó su ingreso en prisión y que posteriormente fue apartado de la carrera judicial por prevaricación) actuaban en «connivencia». Según las fuentes consultadas, Blesa aseguró que el entonces juez «estuvo en un cumpleaños de Pineda», que fue quien «financió su partido político». Para el ex banquero, la causa judicial por la compra del Banco de Florida fue la «venganza» contra él orquestada por Ausbanc por negarse a ceder a sus presiones.

El ex presidente de Caja Madrid se sentará en el banquillo de la Audiencia Nacional a partir del próximo septiembre, junto a otros 65 imputados, entre ellos el propio Rato, por el «caso de las tarjetas black». El fiscal pide para Blesa seis años de prisión por apropiación indebida.