Economía

Bruselas ultima una carta de advertencia a España por la prórroga presupuestaria

Esta misiva se envía a aquellos países que sufren riesgo significativo de desviación en sus objetivos de déficit.

España será uno de los países que recibirá una misiva en la que la Comisión Europea pide a nuestro país aclaraciones ante el posible incumplimiento de la meta de déficit público.

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España volverá a recibir por parte del Ejecutivo comunitario un toque de atención ante el desvío de sus cuentas públicas. Según confirman fuentes comunitarias a LA RAZÓN, España será uno de los países que recibirá una misiva en la que la Comisión Europea pide a nuestro país aclaraciones ante el posible incumplimiento de la meta de déficit público comprometida con nuestros socios europeos. Aunque las mismas fuentes aclaran que esta misiva siempre se envía a aquellos países obligados a presentar una prórroga de las anteriores cuentas, como es el caso de nuestro país, este tipo de cartas tan sólo se redactan cuando existe un riesgo significativo de incumplimiento de los objetivos déficit público. De esta forma, será el cuarto año consecutivo que España recibe una advertencia de este tipo por parte de las autoridades comunitarias.

España envió el anteproyecto de presupuestos el 15 de octubre, tal y como le obligan las normas del semestre europeo. El Gobierno en funciones de Pedro Sánchez rebajó en este documento una décima la previsión de crecimiento económico para este año (del 2,2% al 2,1%) y también para el que viene (del 1,9% al 1,8%). A pesar de esta ligera ralentización del PIB, el Ministerio de Economía cree, sin embargo, que es posible alcanzar la reducción del déficit público comprometida con nuestros socios europeos (2% para este año). El Gobierno también confía en que el déficit público se siga reduciendo el año que viene hasta el 1,7%, si bien al estar en funciones no ha podido presentar un nuevo proyecto de ley de Presupuestos del Estado.

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En su documento enviado a la capital comunitaria, el Ejecutivo explica que «la elaboración del Plan Presupuestario 2020 del Reino de España se encuentra marcada por la situación actual del Gobierno en funciones, que tiene limitada su actuación al despacho de asuntos ordinarios, salvo casos de urgencia o por razones de interés general debidamente acreditados. Por tanto, el Gobierno en funciones no puede aprobar un Proyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado para el próximo año, ni modificar objetivos de estabilidad presupuestaria, así como tampoco puede presentar iniciativas legislativas al Parlamento, lo que tiene una especial incidencia en el Plan que se presenta».

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Ante esta coyuntura, el Ejecutivo en funciones califica el año 2020 como un «escenario fiscal inercial» que no incluye ninguna medida por el lado de los ingresos (impuestos), como la conocida «tasa Google» o el nuevo tributo a las transacciones financieras, que el Gobierno no ha podido aprobar. A pesar de esto, el texto remitido a Bruselas sí incluye cambios en los gastos en lo concerniente a la revalorización de las pensiones y mejoras en el empleo público. Precisamente, Bruselas ha criticado con dureza en el pasado lo que considera un paso atrás en la reforma de las pensiones, al vincular su incremento a la inflación y no a la esperanza de vida.

Mensaje al nuevo Ejecutivo

Aunque la Comisión Europea entiende las circunstancias políticas que atraviesa nuestro país, con este documento envía una advertencia al nuevo Ejecutivo que salga de las urnas el 10 de noviembre, que deberá acometer un esfuerzo estructural equivalente al 0,65% del PIB (un recorte de unos 8.000 millones de euros), lo que supondrá una reducción del déficit público vía incremento de impuestos o reducción del gasto, sin tener en cuenta los vaivenes del ciclo económico. En junio del año pasado y, tras una década en la lista negra, España se convirtió en el último país de la zona euro en salir del brazo correctivo del Pacto de Estabilidad y Crecimiento, por el que un estado miembro de la Unión Europea no puede sobrepasar umbral del 3% de déficit público. A pesar de esto, las paradojas de la normativa europea estrechan el cerco en el cumplimiento del esfuerzo estructural. El Gobierno en funciones, consciente de esta coyuntura, ya advertía el pasado 15 de octubre de que, en cuanto sea posible, España remitirá a las autoridades europeas un nuevo Plan Presupuestario para 2020. Bruselas, con esta misiva, quiere que esta promesa no quede en el olvido.