CC OO pone en peligro la planta de Nissan que iba a crear 4.000 empleos

La compañía prevé fabricar en Francia un nuevo coche ante el bloqueo sindical

A las doce y media de la mañana de ayer el órdago de CC OO se desvaneció. Frank Torres, director general de Nissan Motor Ibérica, anunció que la multinacional había descartado a la fábrica de Barcelona como opción para la producción de un nuevo modelo de turismo compacto, que garantizaría la carga de trabajo para los próximos años. El proyecto podría trasladarse a alguna de las plantas que el grupo Renault-Nissan tiene en Francia. Con esta decisión, se esfuman las mejores expectativas creadas por la oferta de la empresa. Si se hubiera firmado el convenio, se habrían invertido 130 millones de euros y, a partir de 2014, se crearían hasta cuatro mil puestos de trabajo, mil directos en la fábrica y otros tres mil en la industria auxiliar suministradora.

Dos días más al año

Era la respuesta al acto de levantarse de la mesa de negociación que los representantes de CC OO, Javier Pacheco y Raúl Castro, protagonizaron en la madrugada del jueves. Tras veinte horas de diálogo, y cuando el acuerdo parecía inminente, rompieron las conversaciones por no transigir con la petición de la empresa de trabajar ocho minutos más al día y dos días más por año. Aaunque los nuevos empleados a contratar en la línea de montaje cobrarían hasta un máximo de 29.000 euros, cuando la media del sector se sitúa en 25.000 euros.

La decisión de Nissan abre un futuro incierto para las instalaciones de la Zona Franca de Barcelona. Ésta es la factoría Nissan más importante del sur de Europa, con dos líneas de montaje preparadas para la producción de todo tipo de vehículos. Con las nuevas inversiones que estaban previstas, se habría garantizado el trabajo durante años, pues el nuevo modelo, del que se harían 80.000 unidades anuales, se destinaría principalmente a la exportación.

Actualmente las instalaciones están infrautilizadas, ya que sólo se producen unas 100.000 unidades anuales, es decir, la mitad de su capacidad. Y con el inconveniente de que su fabricación está centrada en vehículos comerciales y todo terreno, dos mercados en recesión en Europa. El todo terreno Pathfinder puede finalizar su ciclo de vida en un par de años, así como las furgonetas Primastar, Trafic y Vivaro. Si no hay nuevos modelos de repuesto, una fábrica del tamaño de Nissan Barcelona no tiene un futuro garantizado con la producción marginal del Navara, la comercial NV200 y otro todo terreno de carrocería «pick-up» previsto.

Aunque se especula con que la Generalitat podría mediar en el conflicto, por el momento, no tiene intención de intervenir.