Jubilación

El Gobierno abonará la extra con la «hucha de las pensiones»

Tira de nuevo del fondo tras dispararse a más de 8.000 millones su coste en junio. Asegura que los 54.000 millones que tiene garantizan las futuras prestaciones

El Gobierno abonará la extra con la «hucha de las pensiones»
El Gobierno abonará la extra con la «hucha de las pensiones»larazon

Aunque el número medio de afiliados a la Seguridad Social creció en mayo en 261.000 en tasa interanual, este aumento todavía no es suficiente para que el sistema de pensiones sea autosuficiente. Por undécima vez en los dos últimos años, la Seguridad Social tendrá que recurrir al Fondo de Reserva para afrontar la nómina. El secretario de Estado, Tomás Burgos, confirmó ayer que se volverá a tirar de la conocida como «hucha de las pensiones» para pagar la extra de julio. «Mientras la situación de déficit en la Seguridad Social persista, y persistirá durante algún tiempo, será necesario recurrir a esos fondos, pero en la cantidad estrictamente necesaria para pagar las pensiones contributivas del sistema. No dedicaremos ni un solo euro del Fondo de Reserva a otro objetivo que no sea ése», afirmó en una entrevista a Radio Nacional.

Burgos recordó que el problema con las pensiones, y más en la situación de crisis actual, es que la Seguridad Social recibe ingresos doce meses al año, pero debe hacer catorce pagas, con las extraordinarias de Navidad y verano. «Esos dos momentos son los que nos obligan a hacer acopio de las reservas y dedicarlas a cubrir el desfase que se produzca», explicó. El fondo disponía a 31 de diciembre pasado de 53.744 millones de euros después de que durante la crisis Empleo haya tenido que sacar 18.651 millones. Las mayores disposiciones coincidieron, en línea con lo explicado por Burgos, con los periodos veraniegos y navideños. En diciembre de 2012, el Gobierno autorizó sacar 3.530 millones de euros; en julio de 2013, otros 3.500 millones; y en diciembre pasado, 5.000 millones más. La «hucha» marcó su máximo histórico en 2011, cuando alcanzó los 66.815 millones de euros. Burgos resaltó, no obstante, que la «hucha» española es «de las más importantes del mundo» y su cuantía permite afrontar «con absoluta tranquilidad el futuro de un sistema que está atravesando un momento muy complicado».

Aunque en los últimos años los problemas de las pensiones se han circunscrito principalmente a estas dos pagas extra, lo cierto es que estas prestaciones representan un gasto creciente para el Estado. En junio, y a pesar de las reformas aprobadas tanto por los gobiernos del PP y del PSOE para retrasar la jubilación paulatinamente hasta los 67 años o extender el periodo de cómputo para calcular las pensiones y reducir su cuantía, la nómina superó por primera vez los 8.000 millones de euros. Con 127.483 millones de euros, representan la partida de gasto más elevada de los Presupuestos Generales del Estado para este ejercicio, más de la mitad de los gastos si se excluye la deuda.

El martes mismo, en su comparecencia en el Congreso de los Diputados para exponer el informe anual de 2013, el gobernador del Banco de España, Luis María Linde, recordó la necesidad de impulsar medidas que fomenten los planes de pensiones privados para completar unos públicos que se antojan cada vez más limitados.

Además de las pensiones, Burgos habló también de otra cuestión que detrae anualmente 5.000 millones de euros, las bajas por enfermedad. El secretario de Estado para la Seguridad Social afirmó sobre el real decreto que está preparando el Gobierno para mejorar la gestión de la incapacidad temporal que el objetivo de esta norma es simplificar trámites y minorar las cargas administrativas que soportan empresas y trabajadores, por ejemplo, eliminando «la inveterada costumbre» de tener que ir todas las semanas al médico a refrendar la baja. «Tendremos un parte de baja, otro de alta y unos tiempos de expectativa de baja para que las empresas puedan adaptarse a esas situaciones», explicó Burgos, que insistió en que dado que cada año se dedican más de 5.000 millones de euros a las prestaciones por incapacidad temporal, cifra de tal magnitud que «no puede estar exenta de un escrutinio». «Tenemos la obligación de que la incapacidad temporal llegue a quien lo necesita de verdad, evitando abusos e irregularidades», manifestó Burgos, para quien el absentismo y la incapacidad temporal «no son términos equivalentes».