AENA

El PSOE culpa a Vargas del colapso de El Prat y exige su cabeza

Acusa al presidente de AENA de mala gestión y de actuar como el «directivo de una empresa privada», pensando sólo en los inversores

José Manuel Vargas, presidente de AENA, en una imagen de archivo
José Manuel Vargas, presidente de AENA, en una imagen de archivolarazon

Acusa al presidente de AENA de mala gestión y de actuar como el «directivo de una empresa privada», pensando sólo en los inversores.

La situación de caos que viven algunos aeropuertos españoles por la controvertida gestión de AENA llevó ayer al PSOE a exigir al Gobierno el cese de su presidente, José Manuel Vargas. Los socialistas ya registraron en julio la petición de comparecencia de Vargas para explicar los conflictos laborales que mantiene con las contratas de AENA y también la del propio ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, para rendir cuentas por el clima de confusión reinante en los aeropuertos. Ahora, no obstante, han decidido ir más allá ante una situación quecalifican de «vergonzosa» y esperan que quien comparezca en comisión cuando se inicie en septiembre el periodo de sesiones en el Congreso de los Diputados sea un nuevo presidente de AENA.

En declaraciones a LA RAZÓN, el portavoz socialista en la Comisión de Fomento, César Ramos, reconoce que el cese de Vargas es una «potestad exclusiva del Gobierno y dependerá de su voluntad que siga en el cargo», por lo que desde la oposición no se puede hacer más que exigir su cabeza. Sin embargo, entiende que esta exigencia está más que justificada y el Ejecutivo «tiene que haberse dado cuenta de algo» cuando tuvo que parar in extremis la OPA que AENA lanzó sobre Abertis. Son este tipo de actuaciones –en opinión de los socialistas– las que atestiguan la mala praxis de Vargas, que «actúa más como un directivo de una compañía privada, pensando en los accionistas, que como un presidente de una empresa pública». «El Gobierno no puede seguir mirando para otro lado un día sí y otro también; el presidente de AENA está actuando pensando en intereses distintos a los que tenían que ser su prioridad», reitera Ramos.

Para los socialistas, «el actual conflicto laboral del aeropuerto de El Prat no es más que un reflejo y la consecuencia de la forma de actuar de la dirección de AENA», que reduce las condiciones laborales de sus trabajadores a la mínima expresión, troceando los contratos, mientras «presume» de grandes beneficios, que han llevado a que el valor de la acción sea el triple que cuando salió en bolsa, «beneficiando a los grandes fondos de inversión, que ya dieron un pelotazo con la mala privatización llevada a cabo por el gobierno del PP», de la que se reconocen «indignados». «Las largas colas en El Prat están perjudicando la imagen de nuestro país y a un sector tan importante para la economía española como es el turismo», señalan desde Ferraz. También el PSC se sumó ayer a la petición de dimisión, criticando que el modelo de gestión aeroportuaria centralizado no funciona, como demuestra la «acumulación de incidencias» que ha registrado el aeropuerto barcelonés. Por ello, demanda la gestión individualizada y critica la actitud pasiva de AENA que viene asistiendo a la sucesión de problemas sin adelantarse para evitar que se produzcan más en el futuro.Los socialistas no son los únicos que claman contra la actitud del Gobierno en la crisis de AENA. El vicepresidente de la Generalitat de Cataluña, Oriol Junqueras, utilizó ayer su perfil de Twitter para expresar su malestar por los acontecimientos vinculados con el aeropuerto de El Prat.

Junqueras calificó de «inadmisible e irresponsable» la actuación del Gobierno central en la huelga, acusando a los responsables de «inacción e incapacidad» para resolver los problemas. ERC se lleva el conflicto aéreo a su terreno, en el pulso que mantiene el soberanismo con el Gobierno central, exigiendo responsabilidad al Estado, ya que «el objetivo del Govern es resolver los problemas, así como estar al servicio de los ciudadanos y del país».

También la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, intentó esquivar la controversia, aclarando que
«lamentablemente el Ayuntamiento no tiene competencias». Colau emplazó al Gobierno y a la Generalitat a convocar una comisión de seguimiento entre todas las administraciones si se prolonga la situación de huelga en el aeropuerto de El Prat y a que redoblen sus «esfuerzos negociadores». La alcaldesa hizo hincapié en el perjuicio que suponen los paros para el turismo, ya que «en estos días de máximo tráfico aéreo, Barcelona no se puede permitir un aeropuerto colapsado».