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«En España el talento no está bien visto porque genera mucho miedo» »

Silvia Leal y Jorge Urrea son los autores del libro «Ingenio y Pasión» y profesores del IE Business School

Forman un gran equipo. Transmiten fuerza, ilusión, armonía. Ella, doctora en Innovación y Nuevas Tecnologías. Él, experto en desarrollo personal y profesional. Casados, son padres de dos hijos. Escriben y responden al alimón. Esbozan en «Ingenio y Pasión» (LID editorial) un nuevo método para innovar en las empresas y en la vida. Porque quien no se mueve y quien no se atreve caduca. ¿La meta? El éxito.

–La portada de su libro me evoca eso de «el corazón tiene razones que la razón no entiende»... ¿Sigue siendo válido en estos tiempos?

–Jorge Urrea: No se debería hacer ningún camino sin alinear el corazón y la razón. De hecho, nosotros en el libro hablamos de centros de energía como siete tipos de inteligencia.

–¿Hay antídoto para salir de la crisis?

– J: Para mí el antídoto para salir de la crisis es el mismo que para salir del éxito: la conciencia. El problema de la crisis ha estado en el éxito anterior. Hay que saber vivir ambos.

–¿Y España está preparada para vivir el éxito?

–J: Podemos aprender. Tenemos una naturaleza estupenda, recursos, multiculturalidad, espíritu nacional, el carácter divertido y valiente del pueblo español. Recuperando conciencia recuperamos valores y sanamos los sistemas.

–¿El problema es que se han apagado muchas bombillas?

–Silvia Leal: Se están apagando demasiadas bombillas o las estamos vendiendo demasiado baratas. He escrito varios artículos hablando del síndrome de «pero si hasta ahora funcionaba». El miedo y la falta de presupuesto son la excusa o un motivo para que la gente insista en hacer las cosas de la misma manera y cuando surge una luz la apagan. Culturalmente tenemos que cambiar.

–J. U: En España el talento no está bien visto porque genera mucho miedo, envidia, y en vez de ensalzarlo lo que hace la gente es evitar que suba. Sólo la conciencia permite que te des cuenta de que hay que dejar el ego de lado y apostar por el equipo.

–¿Quién sería la persona tóxica que brillaría en esa oscuridad?

–J. U: Todos podemos ser tóxicos en un momento determinado. Lo que hay que hacer es poner conciencia y dejar de pensar quién es el malo fuera y pensar que todos somos malos y buenos.

–Hablan del método 3DX... ¿Eso que es? ¿Entramos en la era Matrix?

–S. L: Entramos en la era de la visión completa. Conozco muchas empresas que se están gastando millones de euros en la cultura de innovación, pero si sólo hacen eso están tirando el dinero. Innova 3DX dice que, además de eso, hay que fijarse en las personas, en sacar lo mejor de cada una, motivarlas para que transmitan su energía innovadora...

–Jóvenes con dos carreras, varios idiomas, oposiciones que no se convocan, ERE... ¿Cómo les motivamos?

–S. L: Difícil... Desde la conciencia, intentando que encuentren un camino de aprendizaje, de retos, de pequeñas cosas que hagan que tengan una idea emprendedora...

J. U: Cuando uno naufraga y está en medio del mar nada por surpervivencia. Si piensas que no hay final, te ahogas. Hay que decirles que existe un horizonte, y ahí las políticas del Gobierno son muy importantes de cara a hacer ver que esto está cambiando.

–¿Qué hacemos ante el miedo a emprender?

–S. L: En EE UU si fracasas lo pones en el currículum; en España lo borras y no se lo cuentas a nadie. Tenemos que hacer un cambio en nuestro software mental y aprender de esos fracasos porque pueden ser como un máster.

–¿Y dónde colocamos el dinero? ¿Y la suerte y el enchufe tan español?

–S. L: El dinero... yo daría un punto extra a todos aquellos que ya han fracasado y apuestan por volver a intentarlo. La suerte no se coloca, se busca y se trabaja. No hay que valorar el enchufe sino el networking. El enchufe porque sí ha hecho mucho mal.

– ¿Cuáles son las señales de una empresa aburrida? ¿Y de un mal jefe?

–S. L: Aquella en la que los empleados no vibran porque les han robado la capacidad de movimiento, porque las cosas se hacen igual, la gente no es capaz de expresarse, tienen miedo, no se atreven... Están condenadas a desaparecer. El patrón del jefe que trata de imponerse con el miedo nos sale carísimo.

–J. U: El nuevo liderazgo pasa por ser una persona muy humilde, cercana, que escucha...

–¿Faltan líderes como Kennedy o como Steve Jobs?

–S. L. y J. U: No tenemos que buscar líderes fuera, cada uno de nosotros tiene que buscar nuestro pequeño líder interior.

–Es una de las 10 pensadoras más influyentes de España según el top 100 mujeres líderes... ¿En qué piensa ahora?

– S. L: En todo lo que tiene que ver con la adaptación de los sistemas educativos a las necesidades del siglo en el que vivimos, en cómo estimular el cambio que necesitamos...

–¿Su pensamiento puede influir en Rajoy? – S. L: ¡Ojalá! Porque estoy trabajando en el Gap digital. Se dice que en 2015 tendremos cerca de 864.000 vacantes en Europa que no se podrán cubrir porque no encontrarán los perfiles que necesitan, porque la oferta y la demanda no van en la misma línea. Si influyera en políticas de empleo o educación estaríamos preparados para formas esos puestos.

–¿Qué quiere decir cuando cuenta que su madre le dio un sartenazo zen?

–J. U: Un día cuando llegué del colegio me abrió mi madre y me arreó en la cabeza con una sartén muerta de risa y me dijo: «Esto es para que no te fíes ni de tu madre». Es uno de esos mensajes zen que cuesta elaborar: confía en el mundo y abre bien los ojos.

–En su libro dice que muchos fracasos profesionales y personales llegan por no saber surfear...

–J. U: Oposité cinco años a la carrera diplomática cuando al segundo ya sabía que aquello no era lo mío. Haber sido un buen surfero significa haber visto que la ola me sacaba de ahí y me llevaba a otro sitio. Si fluyes y mantienes la cabeza fuera del agua, ves, aprendes y sigues; sufriendo mucho menos de lo que lo hice yo.