Europa

La Comisión afronta las primeras críticas por su apoyo a España

La posibilidad de que España obtenga una flexibilización de su calendario de déficit, a través de un aplazamiento hasta 2015 o 2016, está levantando ampollas en la UE. Algunos países, como Bélgica, Portugal o Grecia, recelan de un posible trato de favor a algunos países como España, extremo que la Comisión Europea tuvo que desmentir ayer. «No somos más indulgentes con unos que con otros», manifestó el portavoz de Asuntos Económicos y Monetarios del Ejecutivo comunitario, Simon O'Connor.El portavoz insistió en que Bruselas aplica las normas del Pacto de Estabilidad y Crecimiento de forma «constante y coherente», fijándose para ello «en el esfuerzo fiscal estructural presupuestario que hace cada Estado miembro» y no en términos nominales.«Nos centramos en el esfuerzo fiscal estructural presupuestario que hace cada estado miembro, que debe estar en línea con las recomendaciones del Consejo para los estados miembros en cuestión. Cada Estado miembro se implica en hacer un esfuerzo estructural especificado en la recomendación del Consejo», indicó el portavoz.Para conceder la prórroga en el cumplimiento del 3% de déficit definido por el Pacto de Estabilidad y Crecimiento, Bruselas exige que se lleven a cabo dos condiciones: que los gobiernos hayan realizado esfuerzos que se reflejen en una bajada del déficit estructural y que se haya registrado una inesperada caída en el crecimiento económicoque les impida enderezar las cuentas públicas. Ambas condiciones se cumplen en el caso de España, según aseguró Rehn la semana pasada en la presentación de las perspectivas financieras.Asimismo, en una conferencia ofrecida en Dublín, el comisario de Asuntos Económicos insistió en la necesidad de este «enfoque diferenciado» según los países de los que se trate. «Si el crecimiento se deteriora de forma inesperada, un país puede recibir más tiempo para corregir su déficit excesivo, siempre que haya cumplido el esfuerzo fiscalestructural acordado y haga las reformas estructurales necesarias para apuntalar la estabilidad a medio plazo y el crecimiento», argumentó.«El gran riesgo para las previsiones sería bajar la guardia en las reformas necesarias para traer de vuelta el crecimiento y los empleos estables», advirtió.

Junto a España, Francia también ha recibido una prórroga de un año para cumplir su objetivo de déficit a cambio de realizar más ajustes, tal y como le venía demandando la UE. El ministro francés de Presupuestos, Jerome Cahuzac, confirmó ayer que el país tendrá que hacer en 2014 «esfuerzos extras» para cumplir con el «imperativo» del déficit del 3% el año próximo después de la prórroga. Cahuzac explicó que el Estado tendrá que encontrar herramientas para recaudar entre 5.000 y 6.000 millones de euros que este año ingresará a través de una serie de impuestos que el año próximo ya no estarán en vigor. Según las estimaciones del Ejecutivo comunitario, Francia acabará este año con un déficit del 3,7% y, con las políticas conocidas, en 2014 subiría al 3,9%.