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La mitad de los autónomos se dan de baja en tres años

Pertenecer a una comunidad autónoma u otra dispara el riesgo de fracaso. La presión fiscal, el exceso regulatorio y la dificultad para financiarse, factores determinantes

  •  Por sectores, el 73 por ciento de los autónomos se dedican al sector Servicios, donde se produce la mayor propensión al fracaso / Foto: Dreamstime
    Por sectores, el 73 por ciento de los autónomos se dedican al sector Servicios, donde se produce la mayor propensión al fracaso / Foto: Dreamstime

Tiempo de lectura 4 min.

18 de junio de 2019. 14:58h

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Javier de Antonio 18/6/2019

Apostar en España por ser trabajador autónomo es un riesgo que cada vez más personas deben tomar para buscar una salida profesional. Pero el camino no es fácil y más del 50 por ciento de ellos abandona su actividad en apenas tres ejercicios. Las causas hay que buscarlas en las debilidades del modelo económico elegido por el emprendedor, la gestión y los condicionantes del sector, la excesiva presión fiscal, la enorme carga regulatoria, la ineficiencia y la diferenciación de los trámites según cada autonomía y el complicado acceso a financiación.

Una investigación de la Universidad de Alcalá de Henares (UAH), que forma parte de la tesis doctoral del profesor Francisco del Olmo y que ha obtenido el Premio Internacional Reina María Cristina en la categoría de Economía, indaga en el perfil socioeconómico de este colectivo, destacando que la mayoría mantiene una forma jurídica de persona física (no sociedad mercantil), más del 70% se dedican al sector de los servicios y gran parte tienen edades comprendidas entre los 40 y 59 años. En este trabajo también se analiza el fracaso empresarial del colectivo y los resultados de la investigación no son satisfactorios: en torno al 60 por ciento de los empresarios autónomos españoles que ponen en marcha su negocio no sobreviven cinco años después.

“La fuerte competencia en los servicios derivada de las nuevas tecnologías y de los cambios en los hábitos de los consumidores son dos factores muy influyentes en el fracaso de los emprendedores autónomos", explica el informe. Por comunidades autónomas, la mayor tasa de fracaso se observa en Navarra, Castilla la Mancha, Andalucía, Baleares y Canarias, así como en las dos ciudades autónomas, Ceuta y Melilla, con tasas de aproximadamente el 50 por ciento de fracaso. En el resto de las regiones, las tasas superan igualmente el 40 por ciento, aunque destacan el País Vaco y La Rioja con la menor tasa de fracaso. El estudio señala que los condicionantes macroeconómicos e institucionales de cada una de las comunidades autónomas influyen en la probabilidad de fracasar de los emprendedores. De este modo, según sea la región en la que decide desarrollar su actividad puede depender su éxito o su fracaso.

El crecimiento económico, la tasa de desempleo, los niveles de deuda pública autonómica, la evolución de crédito bancario o la evolución de la presión fiscal son baremos fundamentales que influyen en el desarrollo de la actividad del autónomo, un trabajador muy vulnerable a cualquier cambio en alguno de ellos. Asimismo, tienen parecida incidencia los condicionantes institucionales, ya sea por la influencia de la carga regulatoria o por la ineficiencia en la tramitación de los asuntos de los juzgados de lo mercantil de cada comunidad.

Más de la mitad de las empresas constituidas en España están formadas por autónomos que no tienen empleados. Dos millones de trabajadores por cuenta propia dirigen un proyecto empresarial, de los que 439.660 tienen asalariados a su cargo. Por sectores, el 73 por ciento de los autónomos se dedican al sector Servicios, donde se produce la mayor propensión al fracaso.

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