Las empresas buscan aprovechar el tirón de la economía española

El FMI mejoró está semana las previsiones de crecimiento de nuestro país, al mismo tiempo que alertaba de otra posible recesión en Europa

Esta semana llegaban desde Washington buenas noticias para España. En un contexto de desaceleración de la zona euro, el Fondo Monetario Internacional (FMI) no sólo mantenía las previsiones de crecimiento para nuestro país, sino que las mejoraba en una décima en relación a lo vaticinado el pasado mes de julio. De esta forma, el organismo prevé un crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) del 1,3% este año, y del 1,7% para el próximo. La buena evolución de las exportaciones y la recuperación de la demanda interna explican, a juicio de la institución que preside Christine Lagarde, el despegue de la actividad en España, incluso por encima de las economías de su entorno. Bravo Capital ya llamó la atención sobre el repunte de la actividad en España el pasado mes de septiembre. Un informe elaborado por los analistas de la sociedad Enrique de La Torre y Luis Alberto García constataba un crecimiento en la facturación de las compañías españolas que, en el caso de las empresas a las que le habían brindado financiación, se traducía en un incremento de las ventas del 3% y del 39% en el caso del Ebitda. Este contexto expansivo de España es, sin duda, una buena oportunidad para las empresas nacionales que, tras siete ejercicios de contracción, ven ahora la luz al final del túnel. Como las sociedades todavía están inmersas en un proceso de contención de costes, el impacto en la caja generada está siendo aún mayor que el crecimiento de las ventas, lo que les está permitiendo reducir su deuda, disminuir sensiblemente el apalancamiento financiero y mejorar sus ratios de solvencia. La principal consecuencia de esta mejoría en su situación financiera es que las empresas están, por fin, comenzando a invertir. En este sentido, la financiación se convierte en un elemento esencial para asegurar los planes de expansión de las pequeñas y medianas empresas que son, en definitiva, el motor de la economías española –el 90% del tejido empresarial español está conformado por pymes–.

Sin embargo, no todo son parabienes, existen también algunos nubarrones en el horizonte que pueden condicionar, y mucho, el buen funcionamiento económico en general y empresarial en particular. Y es que mientras el FMI mejora sus perspectiva de España, alerta de una desaceleración en la zona euro. El ritmo de crecimiento para el conjunto de la zona euro se situará, según el organismo, en el 0,8% en 2014, y en el 1,3% en 2015. La situación de España contrasta también con la de otros países de la eurozona. En Italia, se espera una contracción del 0,2% este año, y en Francia, un crecimiento moderado del 0,4%.

Por su parte, la locomotora de la eurozona, Alemania, comienza a dar síntomas de fatiga. Esta misma semana se conocía que la producción industrial germana había registrado su mayor caída de los últimos cinco años.

No hay que olvidar que el principal destino de los bienes y servicios españoles son sus socios comunitarios, por lo que una recesión económica general puede mermar el ímpetu de la recuperación.

Por estos motivos, ya sea por las buenas previsiones para España o por el contexto de desaceleración de la zona euro, los expertos de Bravo Capital recomiendan a las pymes estar preparadas desde el punto de vista de los recursos financieros.

La fortaleza de los balances de las pymes les ayudará a que puedan conseguir financiación, la cual debe proceder, en opinión de Bravo Capital, de una combinación de recursos procedentes de la banca y del resto de agentes del mercado que brindan financiación alternativa. Pero esta diversificación, además de permitirles una mayor flexibilidad a la hora de invertir, minimizará las consecuencias que para ellas puede tener una nueva recesión en Europa, y que se puede traducir en más restricciones crediticias. Y es que los recursos se deben tomar siempre cuando estén disponibles, y no cuando sean necesarios. Quizá cuando hagan falta, los mercados estén cerrados y no se pueda hacer uso de ellos. Por ello, Bravo Capital insiste en que todas las empresas deben anticiparse y estar preparadas ante eventuales contratiempos, algo que se consigue teniendo varios proveedores financieros.

► Esta semana el Fondo Monetario Internacional (FMI) ha revisado al alza la previsión de crecimiento para España. El organismo espera que el Producto Interior Bruto (PIB) avance este año un 1,3%, y un 1,7% en 2015.

► Las estimaciones de España contrastan con las del resto de la zona euro, donde se prevé un crecimiento del 0,8% en 2014 y del 1,3% en 2015. Los indicadores de Alemania comienzan a dar síntomas de desacerlación. prodicción

► Este contexto de expansión de la economía se ha trasladado a las empresas que, en lo que va de año, han mejorado sus ventas. Como aún están inmersas en un proceso de contención de costes, han comenzado a invertir.

► En Bravo Capital recomiendan a todas las compañías, sobre todo a las pymes, diversificar lo máximo posible sus fuentes de financiación y no «quedarse» solamente con la banca como forma de obtención de recursos.

► La sociedad también insiste en que las empresas tomen los recursos cuando estén disponibles. Ésa es la mejor manera de estar preparadas antes eventuales contratiempos, como puede ser una nueva recesión en la zona euro.