Los camiones contaminantes tienen los días contados

Bruselas adopta la norma que fija el objetivo de reducir un 30% las emisiones de vehículos pesados para 2030

Las emisiones de vehículos pesados -camiones, autobuses y autocares- representan el 6% de las emisiones totales de dióxido de CO2 de la UE
Las emisiones de vehículos pesados -camiones, autobuses y autocares- representan el 6% de las emisiones totales de dióxido de CO2 de la UE

Bruselas adopta la norma que fija el objetivo de reducir un 30% las emisiones de vehículos pesados para 2030.

Los gobiernos de la Unión Europea adoptaron esta semana -después de meses de negociaciones- la normativa que fija un objetivo de reducción de emisiones contaminantes de nuevos camiones del 30% a partir de 2030, con una meta intermedia del 15% en 2025, en comparación con los niveles registrados en 2019. La nueva legislación ha sido finalmente adoptada con el visto bueno de los Veintiocho, después de que el Parlamento Europeo diese luz verde a estos objetivos en una votación celebrada a mediados de abril.

Tras esta aprobación, el sector europeo del transporte se ha puesto en alerta por las consecuencias económicas directas que tendrá la medida. Al tratarse de una resolución vinculante, los fabricantes de camiones deben adaptar la fabricación de los vehículos a las nuevas exigencias. Los que las incumplan tendrán que hacer frente a una sanción financiera.

Es la primera vez que la UE se marca un objetivo de recorte de emisiones de dióxido de carbono (CO2) para este tipo de vehículos. Y la primera de las medidas será obligar a los fabricantes a asegurar en 2025 que las ventas de vehículos pesados con cero emisiones contaminantes o con emisiones bajas representan al menos el 2% de su cuota de mercado. Las emisiones de vehículos pesados -camiones, autobuses y autocares- representan el 6% de las emisiones totales de dióxido de CO2 del bloque comunitario y el 27% de las emisiones del sector del transporte. La Comisión Europea tendrá que proponer 2022 nuevos objetivos para la siguiente década, en línea con los compromisos adquiridos en el Acuerdo de París.

“Estas nuevas normas suponen un paso crucial hacia la descarbonización y la modernización del transporte por carretera en Europa. Esto beneficiará a los ciudadanos, nos ayudará a proteger el medio ambiente y a alcanzar nuestros objetivos climáticos y apoyará la competitividad a largo plazo del sector del transporte", ha destacado, Gratiela Leocadia Gavrilescu, ministra de Medio Ambiente de Rumanía, que hasta finales de mes ostenta la presidencia de turno de la UE.