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Caso Tarjetas «B»

Los imputados por las «tarjetas black» «creían» que Caja Madrid las declaraba a Hacienda

La práctica totalidad de los trece imputados por el uso de tarjetas opacas de Caja Madrid que han declarado hoy ante el juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu han destacado que suponían que era la propia entidad la que efectuaba las retenciones y declaraba los gastos a Hacienda.

Con los trece que han declarado hoy, han sido 67 los imputados que han comparecido ante Andreu por el uso de tarjetas de crédito "opacas"de Caja Madrid, emitidas al margen del circuito general y cuyos cargos se gestionaban de forma separada al resto de tarjetas de empresa de la entidad.

La mayoría de ellos, según fuentes jurídicas, han destacado que no eran conscientes de si los gastos efectuados con estas tarjetas se declaraban a Hacienda y eran objeto de la correspondiente retención, ya que en todo momento pensaron que era la propia Caja Madrid la que se ocupaba de ello.

Así lo han asegurado ante el juez el exdirector de organización de Caja Madrid Ricardo Morado, el tercero que más gastó con la tarjeta (448.300 euros); uno de los hombres de confianza de Miguel Blesa, Matías Amat (431.000); el expresidente de NH Hoteles Mariano Pérez Claver (379.500); el exresponsable de créditos a empresas Carlos Vela (249.200), y el exresponsable de Riesgos Ramón Martínez Vilches (91.200).

Tanto ellos como el resto de exdirectivos y exconsejeros que han acudido hoy la Audiencia Nacional han atribuido a Miguel Blesa la responsabilidad del sistema de pagos con estas tarjetas, aunque el encargado de gestionarlas era el exdirector general y exdirector financiero de Caja Madrid Ildefonso Sánchez Barcoj.

Entre los que han pasado hoy ante el juez Andreu, figura el exjefe de la Casa del Rey Juan Carlos, Rafael Spottorno, que gastó 223.000 euros y ha asegurado que estuvo un año sin sacar dinero en efectivo porque "no sabía que se podía"y no disponía de "pin"o número secreto de acceso.

En una conversación "informal", se enteró de forma casual de que sí se podía retirar dinero en efectivo de cajeros, por lo que una vez que recibió el pin empezó a operar de esa forma hasta extraer 52.900 euros.

Otro alto directivo que ha comparecido hoy ha sido el exconsejero ejecutivo de Caja Madrid Matías Amat, que, tras depositar en el juzgado los casi 430.000 euros que gastó, ha indicado que espera que le sea devuelto ese importe, puesto que se trataba de gastos de libre disposición.

Al considerar las tarjetas como un complemento retributivo de libre disposición, Amat consumía "hasta el límite"el saldo de la tarjeta, al igual que la mayoría de imputados; en su caso, este límite llegó a ser de 60.000 euros al año.

El exconsejero de la caja y expresidente de NH Hoteles y SOS, Mariano Pérez Claver, que gastó 379.500 euros, ha revelado que su compromiso con la caja en la que ha desarrollado toda su carrera profesional era muy alto, razón por la cual no va a reclamar por las pérdidas en las que incurrió con la compra de acciones de Bankia.

Muy llamativa ha sido la comparecencia de la que fue directora de auditoría interna de Caja Madrid desde 2003, Carmen Contreras, que, pese a su cargo, ha reconocido no tener conocimientos de contabilidad y desconocer cómo se contabilizaban las tarjetas opacas, puesto que se ocupaba sólo de "grandes magnitudes".

Contreras tampoco estaba al tanto de que los gastos efectuados con estas tarjetas se cargaban a una cuenta de quebrantos -pérdidas involuntarias- para no tributar.

También han declarado hoy el sindicalista de CCOO Gabriel María Moreno, que gastó con la tarjeta 20.400 euros, el integrante de la Comisión del Control a instancias del PP Jorge Rábago (8.000 euros que ya devolvió), el exconsejero ejecutivo Carlos María Martínez (276.000), y el expresidente de Inversis, Luis Enrique Gabarda (139.700).