Rajoy, Hollande y Monti hacen frente por el crecimiento

Los socios del sur de la UE piden flexibilidad en los objetivos de déficit y nuevas medidas de estímulo

El presidente francés, François Hollande, conversa con Mariano Rajoy, ayer en Bruselas
El presidente francés, François Hollande, conversa con Mariano Rajoy, ayer en Bruselas

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, reclamó ayer a sus homólogos de la Unión Europea, reunidos en la Cumbre de Bruselas, que se incrementen los esfuerzos para mejorar las medidas existentes para incentivar el crecimiento.

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, reclamó ayer a sus homólogos de la Unión Europea, reunidos en la Cumbre de Bruselas, que se incrementen los esfuerzos para mejorar las medidas existentes para incentivar el crecimiento, con el fin de poder superar de una vez la crisis que acecha el continente. En declaraciones a la Prensa en el marco de la reunión del Partido Popular Europeo previa al Consejo Europeo, Rajoy recalcó que en este momento existe consenso entre los estados miembros para conjugar políticas de consolidación fiscal y nuevos esfuerzos para animar la economía.

Rajoy apuntó la necesidad de mejorar las medidas de crecimiento para corregir la situación de la economía europea, que «no está bien», porque ha atravesado un año en recesión. «Creo que son necesarias las políticas de control del déficit, no gastar por encima de lo que se tiene, pero hay que apostar por el crecimiento, porque Europa tiene que crecer», insistió. De hecho, apuntó que si la economía crece eso también ayudará a las cuentas públicas, pues «da más ingresos a los estados para corregir las malas situaciones de déficit».

En todo caso, el jefe del Ejecutivo se mostró convencido de que «nadie en Europa» se opone a este tipo de iniciativas para el crecimiento porque son necesarias para «el progreso de los pueblos» y para crear «riqueza». «Voy a plantear la necesidad de mejorar las medidas de crecimiento, de resolver los problemas de financiación, que existen y son muy importantes, del desempleo juvenil, y de que se continúe avanzando en la unión bancaria, la fiscal y la política y económica», resumió Rajoy.

En la misma línea se pronunció el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso, que también abogó por compatibilizar mejor el ajuste fiscal con las políticas de crecimiento a corto plazo. En este sentido, insistió en que el Ejecutivo comunitario está dispuesto a dar «flexibilidad» a España en cuanto al plazo para corregir el déficit excesivo si se confirma que el Gobierno cumplió el año pasado el ajuste estructural exigido por la UE.

«Estamos dispuestos a usar la flexibilidad prevista en el Pacto de Estabilidad y Crecimiento siempre que los gobiernos hagan los esfuerzos necesarios en términos estructurales», dijo Barroso. «Estamos teniendo en cuenta el ciclo económico y de hecho ya hemos propuesto, y se ha aceptado, dos años más para el ajuste en Grecia, un año más para España y un año más para Portugal», apuntó.

Y es que, a su juicio, es importante darse cuenta de que el Pacto de Estabilidad «no es ciego» y en la situación tiene que ser interpretado para ayudar a los países que hacen los deberes. «El Pacto de Estabilidad debe adaptarse a los diferentes momentos del ciclo», reiteró. Para ello, la Comisión centrará su análisis, que se conocerá esta primavera, en el «déficit estructural» de cada país más que en los objetivos nominales.

Incluso las conclusiones del Consejo hablan de la necesidad de una consolidación presupuestaria «diferenciada» y favorecedora del crecimiento. Para ello, los 27 apuestan por «esfuerzos para mejorar la eficacia en la recaudación de impuestos y para atajar la evasión de impuestos», y también para avanzar en fiscalidad de la energía, la base imponible común sobre sociedades y la revisión de la directiva sobre la fiscalidad del ahorro.

Frente a la intransigencia pétrea de países como Holanda, Finlandia y Suecia, Rajoy cuenta en esta cumbre con el respaldo del primer ministro italiano en funciones, Mario Monti, y el presidente francés, Françoise Hollande. Monti destacó la importancia de las «inversiones, incluidas las públicas», para recuperar el crecimiento, así como una mayor flexibilidad para llevar a cabo los ajustes presupuestarios. «Hemos introducido márgenes razonables de flexibilidad dentro de las normas europeas y pediremos que éstos puedan ser confirmados», agregó. Por su parte, Hollande aseguró que la «flexibilidad» «es necesaria si queremos que el crecimiento sea la prioridad». «Si hay demasiada rigidez, habrá demasiado paro», sostuvo el presidente francés. Hasta Barroso reconoció que la política de austeridad ha hecho que se alcance el «límite de lo socialmente aceptable».

El Eurogrupo busca salida al laberinto chipriota

Los ministros de Economía de la eurozona necesitan llegar hoy a un acuerdo para salvar a Chipre, cuyo rescate lleva bloqueado desde hace meses por las acusaciones contra la isla de blanquear dinero ruso y por el enfrentamiento entre los Estados miembros sobre cómo garantizar la sostenibilidad de la deuda. Nicosia exige 17.000 millones, pero nadie en el Eurogrupo quiere pasar de 10.000. Alemania y el FMI reclaman obligar a los depositantes a asumir pérdidas, mientras que Francia, España, Italia y la Comisión lo rechazan porque podría provocar de un efecto contagio a los países más débiles, con retiradas masivas de depósitos. La solución intermedia sería imponer una tasa extra a los depósitos que se aplicaría este fin de semana para impedir retiradas. Incluso podría decretarse el cierre de los bancos chipriotas para cobrar el impuesto.