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Sacyr achaca el sobrecoste a un mal estudio geológico

La Razón
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El consorcio encargado de la construcción de las nuevas esclusas en la ampliación del Canal de Panamá, el Grupo Unidos por el Canal (GUPC), en el que participa la empresa española Sacyr, atribuye los sobrecostes de 1.600 millones de dólares (alrededor de 1.177 millones de euros) a problemas geológicos no detectados, según el gerente del GUPC José Peláez.

En declaraciones a la Prensa, Peláez ha precisado que los problemas geológicos fueron detectados a lo largo de al menos 2,5 kilómetros de extensión en la zona del océano Pacífico y ha asegurado que la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) no las localizó antes de convocar la licitación para la ampliación del enclave.

«Esta condición geológica, no prevista por el GUPC y la ACP, ha alterado las condiciones técnicas originales bajo las cuales el GUPC licitó y es por ello que el sobrecosto debe ser asumido por la entidad licitante», declaró Peláez, gerente del proyecto de construcción de las esclusas en el Atlántico. El representante del GUPC –también integrado por la italiana Impregilo, la belga Jan de Nul y la panameña Cusa– adelantó que el cumplimiento del contrato no sólo implica que el coste de la ejecución de las obras pueda duplicarse o triplicarse, sino que no hay garantías técnicas sobre el diseño de cara al futuro.

Por otro lado, El coordinador de la Junta Directiva del GUPC, Paolo Mder, indicó que la ACP se ha negado a sentarse en la mesa de negociaciones a fin de evitar la suspensión de las obras del proyecto de ampliación en el estrecho panameño. En rueda de prensa, Mder enfatizó que es la propia ACP la que se negó a buscar una solución y puntualizó que el consorcio está capacitado en este momento para finalizar la ampliación del Canal de Panamá debido a que cuenta con el personal requerido para ello, según informó el diario panameño «La Prensa». También Mder precisó que el sobrecoste de la obra se debe, además de a los problemas geológicos, al basalto, al concreto y a que la calidad de las piedras que se están extrayendo no es la mejor para las operaciones de relleno de la obra.

Por su parte, la ACP sostiene en un comunicado emitido el sábado que el GUPC tuvo 14 meses para estudiar con detenimiento todas las aristas de la obra antes de presentar su propuesta.

El consorcio obtuvo la adjudicación con un coste de 3.120 millones de dólares (casi 2.296 millones de euros), una cifra que era considerablemente inferior al coste estipulado por los otros dos competidores en la puja por construir la tercera esclusa.