Una de cada cuatro acciones del Ibex 35 está en manos de las familias

Al cierre de 2016 los españoles tenían 155.313 millones de euros en acciones, un 3% más que los 150.930 millones registrados en 2015

Fue el repunte de la inversión en bolsa lo que, mayoritariamente, hizo que la riqueza de las familias recuperara durante el ejercicio pasado los niveles anteriores a la crisis. Al cierre de 2016 los españoles tenían 155.313 millones de euros en acciones, un 3% más que los 150.930 millones registrados en 2015. Sin embargo, no resultó un año positivo para el selectivo, ya que el Ibex 35 experimentó una caída del 2%.

David Galán, director de Bolsa General, asegura que actualmente cada familia tiene 8.450 euros en acciones. Es decir, una de cada cuatro acciones –el 23,4% del Ibex– está en manos de las familias españolas. No obstante, a finales de 2014 ese porcentaje era del 26,2%, todavía inferior al 35,1% del total de las acciones de empresas cotizadas que tenían en sus manos las familias españolas en 1998. En cualquier caso, los grandes «dueños» del Ibex 35 continúan siendo los inversores extranjeros, que al cierre del pasado año disponían del 43,2% del valor del mercado. Les seguirían, por peso, las familias españolas.

A pesar del perfil conservador de los ahorradores españoles, el entorno de bajos tipos de interés del BCE ha hundido la rentabilidad que ofrecen los tradicionales depósitos bancarios y ha empujado a muchas familias hacia la inversión directa en bolsa.

Daniel Pingarrón, responsable de Estrategia de Mercados de IG, achaca el aumento de la inversión en acciones, pese a la caída que se anotó el índice, fundamentalmente, a tres razones. Por un lado, destaca la buena marcha de la economía española, que generó unas expectativas bursátiles que luego no se cumplieron, debido al mal año que tuvieron los grandes valores, muy lastrados por su negocio internacional. Por otro, recuerda que las familias disfrutaron de un aumento de la renta disponible, gracias al efecto combinado de la rebaja fiscal, el abaratamiento del precio del petróleo y la caída del Euribor. Finalmente, resalta la falta de alternativas a la inversión en bolsa, después de que la renta fija y los depósitos hayan perdido prácticamente todo su atractivo.

Aunque la frontera entre inversión y ahorro no resulte demasiado clara, los españoles son cada vez más inversores y menos ahorradores. El peso de las familias en la bolsa española duplica la media de la UE. De hecho, la inversión directa en bolsa ha subido casi 1,5 puntos desde 2009, pasando del 6,17% al 7,42% de 2016.

Recomendaciones

El director de Bolsa General considera que una buena parte del ahorro de las familias debería destinarse a la renta variable, pero advierte de que siempre con vocación de largo plazo, ya que intentar acertar el «timing» es algo exclusivo de profesionales con experiencia. Asimismo, remarca que sólo se debe dedicar a la bolsa dinero que no se necesite a corto/medio plazo y dejar un colchón para imprevistos, que siempre pueden aparecer. «Pecar de prudente suele ser una buena práctica. El resto del dinero, además de poder poseer activos inmobiliarios, debería estar en bolsa. A largo plazo ningún otro activo puede competir en rentabilidad y liquidez con la renta variable, que puede ofrecer rendimientos de entre un 7 y un 10% anual. Con tipos tan bajos, lo lógico sería tener el mínimo dinero posible en liquidez».

El director de Bolsa General afirma que confiando en buenos gestores se pueden lograr rentabilidades superiores al 10% e incluso del 15% anual. «Siempre a largo plazo, ya que incluso gestores de enorme éxito con rentabilidad medias por encima del 15% anual han tenido años negativos con caídas de más del 40%». Galán asevera que ni el oro, ni los bonos, ni la vivienda, ni ninguna materia prima han logrado obtener las rentabilidades a largo plazo del SP500 o del Dow Jones.

Año positivo

Pingarrón explica que el Ibex 35 se está comportando como uno de los mejores índices occidentales este año, apoyado por el buen momento que atraviesan sus grandes valores tras dos ejercicios muy malos. El responsable de Estrategia de Mercados de IG ve razonable pensar en una subida de entre el 15 y el 25% para 2017, en un escenario normalizado, lo que supondría finalizar el año entre los 11.000 y los 11.800 puntos. Aunque insiste en que todo dependerá del contexto internacional, opina que «existen razones para creer que este año el Ibex se situará a la cabeza del conjunto de bolsas occidentales».