Centros educativos cerrados, pero más abiertos que nunca

El grupo educativo CEU cuenta con colegios, universidades, centros de formación profesional, escuela de negocios y universidad para mayores, repartidos por toda España. Cada centro con una casuística y en diferentes comunidades autónomas, lo que podía suponer una dificultad…Reaccionamos con rapidez y en menos de 48 horas nuestros alumnos tenían acceso online y podían continuar con su formación.
El grupo educativo CEU cuenta con colegios, universidades, centros de formación profesional, escuela de negocios y universidad para mayores, repartidos por toda España. Cada centro con una casuística y en diferentes comunidades autónomas, lo que podía suponer una dificultad…Reaccionamos con rapidez y en menos de 48 horas nuestros alumnos tenían acceso online y podían continuar con su formación.Pixabay

Si bien es cierto que semanas antes se había creado el comité de crisis de la Fundación Universitaria San Pablo CEU en el que se habían comenzado a trabajar en posibles escenarios si alguno de nuestros alumnos o personal se contagiaban, fue el 9 de marzo de 2020 cuando comenzó el verdadero cambio. Teníamos un plan de contingencia digital y era el momento de ponerlo en marcha.

Ese día se suspendió la actividad docente presencial en los colegios de Vitoria en primer lugar y a continuación en Madrid. Y sin tener ningún alumno ni trabajador de la Institución infectado, nos vimos ante una situación sin precedentes a la que hacer frente en todos los centros educativos repartidos por nuestro territorio nacional.

El grupo educativo CEU cuenta con colegios, universidades, centros de formación profesional, escuela de negocios y universidad para mayores, repartidos por toda España. Cada centro con una casuística y en diferentes comunidades autónomas, lo que podía suponer una dificultad…Reaccionamos con rapidez y en menos de 48 horas nuestros alumnos tenían acceso online y podían continuar con su formación.

Gracias a la unidad de transformación digital que había instaurado diferentes plataformas en los últimos años con gran éxito, pasando parte de los sistema de información on premise a cloud (CRM, BlackBoard, Office365, Sigma, Alexia y Teams en colegios..), más escalables y accesibles, no resultó complicado adaptarnos a este medio. Nuestros profesores tenían los temarios e información adicional complementaria para los alumnos, por lo que se utilizaron estas mismas plataformas para adaptar sus funciones a la situación del COVID-19 una vez implementado el plan de contingencia en todos nuestros centros por España.

La tecnología al servicio de la enseñanza.

El tema tecnológico estaba instaurado en los centros CEU, pero es cierto que, en nuestras aulas la mayoría de las formaciones se realizan de manera presencial. Por este motivo el primer foco se puso en asegurar que la infraestructura de telecomunicaciones y las diversas herramientas y plataformas que requieren gran potencia computacional funcionasen correctamente. En nuestro caso, los docentes trabajan diariamente gracias al uso de los servicios de cloud y resiliencia de las redes, como es el caso de Blackboard Collaborate Ultra o Microsoft Teams (especialmente utilizada por los colegios).

Nuestra apuesta por las tecnologías a nivel institucional comenzó mucho antes de encontrarnos ante esta crisis del COVID-19, así los tres últimos años hemos estado colaborando con empresas tecnológicas líderes como Microsoft, Amazon, Blackboard, etc. y ahora este trabajo conjunto que hemos venido desarrollando, cobra toda su utilidad y relevancia. Algunos ejemplos de iniciativas que están siendo de gran utilidad durante este confinamiento son el desarrollo de asistentes virtuales, cuadros de mando para monitorizar la actividad académica y no académica, modelos predictivos para el acompañamiento a los estudiantes, automatización y digitalización de procesos no académicos, adopción de herramientas de trabajo colaborativo en la nube, mejora de la experiencia del usuario, etc.

Afrontar las dificultades y crecer ante las adversidades

Esta situación supone un reto para todas las instituciones educativas y es nuestra labor adaptarnos al cambio, manteniendo la calidad en la enseñanza. El CEU, gracias a la calidad del equipo humano docente y de administración y, también, a su sentido del compromiso, está logrando muy buenos resultados en la enseñanza no presencial.

Debemos continuar con el curso académico y con las matriculaciones de los alumnos que el próximo curso continuarán con su formación y por eso estamos centrados en buscar alternativas a los exámenes presenciales. De hecho, hemos comenzado a utilizar tecnología de proctoring (reconocimiento facial) en las pruebas de acceso a la titulación de medicina que han tenido lugar el primer fin de semana de abril. Para ello, los alumnos se tuvieron que hacerse fotografías antes de la prueba, y durante la realización de esta, el sistema garantizaba que no hubiese fraude con su identidad. Este sistema va a permitirnos evaluar a los alumnos asegurándonos que los resultados son 100% fiables, tanto como el de las pruebas presenciales que se han realizado hasta ahora.

La respuesta ante el uso de tecnologías de este tipo está teniendo una gran acogida dentro del público más joven, lo que nos anima a seguir hacia adelante. La utilización de la inteligencia artificial y de la realidad virtual en el aprendizaje, el uso de big data para hacer mejores pronósticos sobre el desempeño del alumnado y establecer sistemas de ayuda o la tecnología blockchain para acreditar curricularmente los títulos y las competencias van a formar parte del paisaje de las universidades y nosotros continuamos con el reto, resistiendo y encontrando las mejores alternativas para estudiantes, profesorado y las familias. Y si bien nos hemos referido al reto de la gestión universitaria, en el CEU no dejamos de pensar en el otro gran reto que esta crisis del COVID ha generado que no es otro que actualizar la oferta formativa a estas nuevas tecnologías.