El Rastrillo, a todo gas

Ana Botella inaugura hoy el evento más solidario del año. Comienza Nuevo Futuro, que durará hasta el 1 de diciembre

La Razón
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Expectación, nervios, ilusión y, sobre todo, mucha solidaridad. Eso es lo que se respiraba ayer en el Pabellón de la Pipa de la Casa de Campo, que echaba humo con el ir y venir de muebles, moquetas, mesas y personas. Los responsables, corazones solidarios que dan su disponibilidad por una buena causa, llevan semanas preparando El Rastrillo Nuevo Futuro, que abre sus puertas hoy. En total, diez días de entrega para conseguir fondos con los que financiar hogares infantiles. Y es que, desde que este Rastrillo comenzó, se han creado 140 casas y más de 7.000 niños en riesgo de exclusión social han sido atendidos. «Es impresionante comprobar cómo, año tras año, la solidaridad crece», afirmó Laura Ponte mientras terminaba de colocar su puesto. En él se pueden encontrar desde tocados (40 euros), carteras de piel (60) o bufandas y fulares (15), hasta muebles y objetos de decoración. «Todo lo que ves está en venta. ¡Y si lo quieren, incluso lo que llevamos puesto!», comentó Cristina, otra voluntaria del puesto. En el de Conde Duque, el objeto de deseo es un escritorio Davenport original de la época victoriana.

Pero si hay una verdadera ganga en esta edición son las fantásticas telas que ha donado el nuevo embajador de Francia, Jerome Bonnafont. «Se trata de tejidos de gran calidad. Un metro suele costar 150 euros, pero aquí se venden por 10. ¡Es un chollo!», aseguró Pina Sánchez Errazuriz, presidenta de Nuevo Futuro. Pasen y compren.