Cine

El robot cuida del abuelo

Una película intimista con robots. Sí, la opera prima de Jake Schreier no solamente hace compatible estos dos conceptos que pudieran parecer antitéticos, sino que además va dinamitando otras expectativas del espectador habituado a filmes futuristas. Para empezar, está ambientada en un futuro cercano, sin especificar: «Es algo que se está desarrollando ya –la investigación con robots–, pero no sabemos cuándo se culminará; aun así, no queríamos que la gente se obsesionara con el elemento predictivo. Intentamos construir un mundo creíble y ya está», responde el director primerizo. Además, tampoco se obsesiona con la estética futurista: «Es una trama que ocurre en el campo, quizá si lo ambientáramos en la ciudad habría más cambios». Ni siquiera Frank (Frank Langella) es el abuelo adorable que mima a sus nietos, sino un anciano con un pasado oscuro como ladrón que vive aislado en un pueblecito en un bosque del estado de Nueva York, del que no se quiere mover, por eso sus hijos deciden ponerle en manos de un robot diseñado para cuidar y estimular a los mayores que empiezan a tener algún síntoma de demencia: «Frank realmente no se merece nada de sus hijos, porque fue un malísimo padre. El dilema, al menos en EE UU, no es si los robots deberán cuidar de los padres; el hecho es que no lo están haciendo. Son instituciones las que se están ocupando de ellos», recalca Schreier.

Un androide bueno

Huelga decir que el anciano recibe al androide con cajas destempladas, pero la programación informática es más tozuda que cualquier cascarrabias: «Nos parecía importante hacer una película de robots en la que éstos no acabaran queriendo matar a nadie o desarrollar su propia consciencia. El autómata no tiene afectos, le dice constantemente a Frank que no es una persona, que no puede atribuirle acciones ni pensamientos humanos», aporta el director.

Además de Langella, logró fichar a Susan Sarandon, que encarna a la única amiga del anciano, la bibliotecaria del pueblo. Toda una hazaña para un filme de tan bajo presupuesto: «Sólo tengo una experiencia, así que no puedo comparar, pero fue muy fácil. Tienen tanto talento, lo hacen todo tan fácil y deprisa... Ha sido fantástico», recalca el realizador, que ya tiene ofertas de Hollywood.