Iglesias lanza la «Operación menina» ante el debate a cuatro

Dice que Santamaría será la presidenta

Pablo Iglesias durante un mitin ayer en Málaga
Pablo Iglesias durante un mitin ayer en Málaga

Podemos centró el segundo día de campaña en comunicar sus propuestas contra la corrupción. Su candidato a la presidencia, Pablo Iglesias, sacó la la artillería con unas broncas declaraciones contra el PP y el PSOE en las que intentó reconquistar para Podemos un lugar central en el circo mediático electoral. «En Génova parece que no queda incorrupto ni el brazo de Santa Teresa», afirmó el lider de la formación de extrema izquierda poco antes de que diera comienzo un mitin con más de 600 asistentes.

Durante ese breve encuentro con los medios previo al acto en Málaga, Iglesias no expuso propuesta alguna contra la corrupción, pero sí especuló sobre una posible maniobra postelectoral del PP a la que denominó «operacion menina». «Parece que el PP esta manejando una cosa llamada “operación menina” para que la presidenta sea Soraya Sáenz de Santamaría apoyada por Rivera», dijo. Y también sacudió al PSOE: «Parece que Pedro Sánchez sólo está preocupado de ver cuántos diputados saca para que Susana Díaz no le mueva la silla».

La actitud de Podemos es distinta, aseguró Iglesias: «Nosotros hablamos de España. No nos estamos jugando una componenda entre partidos sino que nos estamos jugando diez años». El ambiente en el Teatro de la Alameda de Málaga fue previamente caldeado por un largo vídeo en el que se contraponían declaraciones de Rajoy, Zapatero, Rubalcaba y Montoro (todas bajo una luz negativa) con las de Pablo Iglesias, Bill Gates y Barack Obama (todas muy sensatas y en positivo). El show continuó con la entrada de la plana mayor de Podemos con la atronadora música de la película «Cazafantasmas» de fondo.

Victoria Rosell –candidata de Podemos para la cartera de Justicia– realizó un emotivo discurso en el que se le saltaron las lágrimas al explicar «la dura factura que tienen que pagar las personas que denuncian e investigan la corrupción», incluida la «muerte social». Iglesias reivindicó, por su parte, el legado de «la institución libre de enseñanza y las mujeres que lucharon por el voto».