Podemos y Díaz denuncian que la negociación de Presupuestos está “bloqueada” y Montero anticipa un acuerdo “pronto”

Ambos se realinean en la denuncia sobre la negociación de los Presupuestos, pese que Moncloa espera tener listas las cuentas públicas para la próxima semana

Es la enésima batalla dentro del Gobierno de coalición. Las leyes de Vivienda y de Seguridad Ciudadana siguen enquistadas. A pesar de ser leyes ya muy trabajadas en el Ejecutivo y en el Congreso de los Diputados, todavía no ven la luz. Y eso precisamente es lo que encalla, básicamente, la negociación sobre los Presupuestos Generales del Estado para el año que viene.

Moncloa quiere presentar los Presupuestos el próximo 4 de octubre y para ello se están intensificando las negociaciones, pero en Podemos, sin embargo, denuncian que su socio tiene “bloqueadas” las negociaciones en aspectos esenciales para ellos como la reforma fiscal, el refuerzo de los servicios públicos, la ley de familias, unido la ley de vivienda y ley mordaza.

Y en esto, la vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz, se alinea con los morados, asegurando que las posturas están “muy lejos”, en los avances sobre fiscalidad, sobre todo.

En rueda de prensa en la sede morada, la portavoz Isa Serra ha denunciado que las conversaciones no avanzan y ha puesto énfasis en que estos presupuestos son decisivos. Son los últimos de la legislatura y la prueba de fuego, a consideración de Podemos, para la reedición de un gobierno de coalición. “Es inconcebible”, ha dicho Isa Serra, que el PSOE no acceda a desbloquear las leyes de Vivienda y ley mordaza para su aprobación “definitiva”. A juicio de los morados, el PSOE debe pasar “de las palabras a los hechos”.

Por su parte, desde la vicepresidencia se apoya esta tesis, aunque no se incide en las leyes bloqueadas, que también ven urgentes, pero no vinculadas a la negociación presupuestaria. Según la también ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, en la negociación, PSOE y Unidas Podemos “estamos muy lejos”. “ “No me gusta dar esta idea, pero la tengo que transmitir. Estamos muy lejos en la negociación”, ha manifestado en declaraciones a los medios de comunicación, instantes de asistir a una comparecencia este lunes ante la Comisión de Trabajo del Congreso.

Para Díaz, las líneas rojas se encuentran en los siguientes bloques: fiscalidad, medidas de conciliación, plan de choque contra la inflación, medidas para la transición ecológica y política social.

Montero no ve “otro camino” que el “acuerdo”

Por su parte, la ministra de Hacienda se ha mostrado mucho más posibilista. María Jesús Montero ha encuadrado las declaraciones de sus socios de Gobierno en el “momento de la negociación” y mantiene su vocación de aprobarlos “en tiempo y forma” porque “ambas formaciones saben la importancia de tener unos Presupuestos”. “Estoy convencida de que llegaremos a un acuerdo y lo haremos pronto”, ha dicho. La intención del Ejecutivo es llevar las cuentas al Congreso, “si todo sigue como hasta ahora”, entre finales de septiembre y principios de octubre para que los Presupuestos estén en vigor el 1 de enero.

En rueda de prensa desde la sede de Ferraz, Montero ha compartido la “dificultad de las negociaciones” y la necesidad “de ser prudente”. “No me van a encontrar subrayando las diferencias, sino resaltando lo que nos une”, ha señalado, como dardo a los morados. Y ha anticipado que las medidas fiscales se anticiparán “en los próximos días” en un paquete completo que se integra entre los Presupuestos y normas específicas. “Llegaremos a un acuerdo. No puede haber otro camino, nuestra única mirada es el ciudadano que necesita de los poderes públicos”, ha destacado.

Montero ha anunciado que “en los próximos días” el Gobierno presentará un paquete de medidas fiscales. Unos impuestos irán dentro de los Presupuestos, aquellos que se vayan a retocar pero que ya existan y para los que no haya un cambio sustancial, y otros en una norma específica, por ejemplo, el gravamen a las grandes fortunas que es de nueva creación. Fuentes gubernamentales avanzan que se tratará de “subidas selectivas de impuestos”, pero que no se tocará el IVA de los productos básicos, como ha pedido Alberto Núñez Feijóo, ni se va a deflactar el IRPF, “porque ese no es nuestro modelo”.