Los votantes socialistas prefieren PP o abstención

El deterioro electoral del PSOE se incrementará aún más

GRAF6599. A CORUÑA, 12/07/2020.- Los gallegos están este domingo convocados a las urnas para decidir si renuevan la confianza que ha permitido a Alberto Núñez Feijóo ser presidente de la Xunta durante once años y le otorgan su cuarta mayoría absoluta consecutiva o si se abre la puerta a una mayoría alternativa. En la imagen, un colegio electoral en Monte Alto, A Coruña. EFE/Cabalar
GRAF6599. A CORUÑA, 12/07/2020.- Los gallegos están este domingo convocados a las urnas para decidir si renuevan la confianza que ha permitido a Alberto Núñez Feijóo ser presidente de la Xunta durante once años y le otorgan su cuarta mayoría absoluta consecutiva o si se abre la puerta a una mayoría alternativa. En la imagen, un colegio electoral en Monte Alto, A Coruña. EFE/Cabalar FOTO: Cabalar EFE

La encuesta de NC Report para LA RAZÓN recoge solo parcialmente el impacto del anuncio realizado por Pedro Sánchez el pasado jueves de rebajar la condena por el delito de sedición, ya que las entrevistas se han realizado entre los días 9 y 12 de noviembre. Es una de las decisiones que más han alarmado a la gran mayoría de la sociedad española en general y a la mitad de la población catalana en particular, temerosa esta de ser definitivamente abandonada por el Estado. El sondeo registra un incremento en la abstención del votante del PSOE, así como un aumento en la transferencia de votos de los socialistas al PP. Y es que el PSOE sufre una fuga de 705.000 votantes hacia la formación de Alberto Núñez Feijóo, así como de otros 504.000 que eligen no votar. Son las dos opciones mayoritarias elegidas por los electores del PSOE de 2019, que representan, respectivamente, el 10,4% y el 7,4% del electorado socialista. Pero a nivel global, el PSOE pierde el 22,1% de sus votantes: el 11,6% va a las candidaturas de derechas (PP, Vox, Cs); el 2,9%, a las de izquierdas (UP y Más País), y el 7,4%, a la abstención. Pero a medida que este error vaya calando más entre la ciudadanía, es lógico que se incremente el deterioro electoral del PSOE. En contraste con tanta deserción, el PP se presenta como una roca: conserva al 97,2% de sus votantes, desprendiéndose de tan solo el 2,8% de su electorado, que principalmente marchan a la abstención y a Vox.

Las políticas «sociales» del Gobierno no dan su fruto y por cada votante que capta el PSOE de la izquierda, pierde cuatro a favor de las derechas. Lo que significa que con dinero público no se compran hoy en día tantas voluntades políticas como hace unas décadas. Cada vez más pesa entre el electorado socialista el factor «España», que Sánchez vende a cachos a los separatistas. De nada servirá el super presupuestazo si alimenta a los buitres que quieren acabar con España. A estas alturas, el espíritu del 1 de junio de 2018, el de la moción de censura, está ya agotado. No tiene sentido seguir. A nivel nacional, la decisión de aminorar el castigo por la sublevación independentista beneficia al PP, que tiene ahora una horquilla de 143-145 diputados, frente a los 90-92 en los que queda el PSOE. La suma PP y Vox eleva la cantidad de escaños a 182-186, superando los 176 de la mayoría absoluta en el Congreso de los Diputados.

El gran ganador en Cataluña es ERC, que ve subir su resultado en votos y en escaños, castigado a su gran rival, Junts per Catalunya. Se avanza en el objetivo de Moncloa de propiciar las condiciones para reeditar el tripartito que ya gobernó la región entre 2003 y 2010, aunque aquel Gobierno acabó como el rosario de la Aurora. En el tramo final de su mandato, José Antonio Montilla, presidente de la Generalitat de Cataluña, acabó tan hastiado de sus socios de ERC que manifestó públicamente en la misma campaña electoral, que acabaría perdiendo, de octubre de 2010, que no volvería a formar gobierno con ERC «aunque sumemos». Los socialistas catalanes pagaron un precio muy alto por aliarse con los independentistas. Tras lustros de moverse en el entorno del millón de votos, en 2003 alcanzaron ese millón, tras el primer Gobierno del tripartito bajaron a 796.000 votos. En las elecciones de 2010, en las que perdieron el Ejecutivo, solo recibieron 570.000 votos. Al tiempo que formaciones como PP, Cs y Vox crecían. Incluso en las últimas elecciones catalanas, con el super candidato Illa, solo alcanzaron los socialistas catalanes 652.000 votos. El PSC perdió más de un tercio de sus votos por el experimento con ERC, y nunca se ha recuperado de ello. El PSC no solo ha alimentado el crecimiento de la derecha españolista en Cataluña, sino también de ERC, que pasó de 218.00 votantes en 2010 a 606.000 en las últimas elecciones.