413.386 afiliados serán decisivos para elegir al líder

La facciones territoriales del PP miden sus fuerzas en un congreso extraordinario que ha dejado descolocado a muchos ante el anuncio del presidente de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, de no presentarse. Y es que en muchos de los enclaves territoriales partía como favorito y ha dejado incluso a algunos sin posibilidad de presentarse al considerar que la palabra «renovación» no está entre las dos últimas precandidatas que se presentaron ayer: María Dolores de Cospedal y Soraya Sáenz de Santamaría. «La renuncia tan tardía de Feijóo me ha dejado sin tiempo», destacaba un miembro del PP que no había dado el paso confiado en que Feijóo se presentaría.

Hay quien dice que los congresos los gana quien cuenta con el apoyo de las cuatro fuerzas territoriales con más peso en número de afiliados: Andalucía, donde cuenta con 169.602 afiliados el PP; Comunidad Valenciana, con 1498.177; Galicia, con 101.100, o Madrid, que ahora estaría en los 94.607.

Entre los más veteranos también está el dicho de que «gana quien organiza los congresos» pero, en esta ocasión, el sistema de doble vuelta podría dejar todo en el aire porque depende de la elección de la militancia. Muchos apuestan por que sea el congreso de «las ideas, del futuro y la renovación», pero ya dan por hecho que será el congreso de la lucha entre Cospedal y Sáenz de Santamaría, al menos en primera vuelta.

Para conseguir ganar un congreso hay que contar con el apoyo de los líderes autonómicos, pero también los provinciales: lo que llaman el poder territorial. María Dolores de Cospedal cuenta con un amplio poder territorial en Castilla-La Mancha, donde ha sido presidenta del partido y presidenta de la comunidad. En dicho bastión son cerca de 51.770 los afiliados y 197 los compromisarios. Por contra, Sáenz de Santamaría no cuenta con una estructura territorial de entrada, clave para la victoria, por lo que sus apoyos dependerán más de las afinidades con los líderes territoriales.

La comunidad andaluza, siempre el territorio de más peso en todos los congresos debido a su número de afiliados, estaría en esta ocasión divido. Tomando como referencia los líderes provinciales que dominan el aparato, Cospedal podría contar con el apoyo de Córdoba, Jaén y la mitad de Sevilla divida en dos. El resto, Cádiz, Huelva, Málaga, Almería y Granada estarían más cerca de Sáenz de Santamaría al ser todos próximos a Juanma Moreno, quien nunca ha tenido mucha «sintonía» con Cospedal.

En la Comunidad Valenciana procuran no posiconarse aún, y dicen en público y privado que van a esperar. Aquí hay halagos para todos. De Pablo Casado recuerdan que su mujer es de Elche y va mucho por esta provincia, que Isabel Bonig tendría afinidad con Cospedal, y Santamaría dicen que «se ha portado bien» con la comunidad. Galicia, territorio de Rajoy –aunque ha dicho que se mantendrá al marge– será clave por su peso y por los movimientos que puedan hacer Feijóo o Ana Pastor. En Madrid, con su estructura territorial «en construcción», Casado cuenta con bastantes apoyos.