Casado "salvará"a Álvarez de Toledo pese al giro al centro

Ana Pastor volverá a la Mesa del Congreso después de «centrar» el perfil del candidato en la campaña electoral.

El presidente del PP, Pablo Casado, ayer en la Feria Ganadera de Zafra (Badajoz). Foto: Efe

Ana Pastor volverá a la Mesa del Congreso después de «centrar» el perfil del candidato en la campaña electoral.

Pablo Casado recuperará a Cayetana Álvarez de Toledo como portavoz en el Congreso después del 10-N. Si a alguien en el PP se le ha pasado por la cabeza que la entrada de Ana Pastor como «número dos» de la lista de Casado por Madrid implicará otras revisiones de algunas de las decisiones del líder más cuestionadas, no parece que vayan por ahí los tiros.

El perfil moderado que Génova ha impuesto en esta campaña electoral ha dado pie a que en el partido especulen, por ejemplo, sobre si esta posición tendrá continuidad en otras decisiones de futuro, que lleven, por ejemplo, a conceder más protagonismo a la ex presidenta del Congreso Ana Pastor, una vez que el líder popular sí ha atendido en esta ocasión a quienes la señalaban como la mejor opción para ser su «número dos» en su candidatura.

La moderación es una estrategia de campaña que responde al análisis de Génova de que en este «examen» su campo para crecer está en el centro y no por la derecha de Vox. La dirección niega que sea una rectificación o hacer suyo el consejo de los barones «centristas», que ya en abril advirtieron de que la posición fijada era un error porque el PP no podía ensanchar su base electoral si se escoraba hacia la derecha en su competición con el partido de Santiago Abascal.

Pero Casado no jubilará a Álvarez de Toledo en la nueva legislatura, aunque le consten las reticencias a su designación y aunque las elecciones le ofrezcan la posibilidad de empezar de cero sin apenas coste orgánico. Álvarez de Toledo seguirá como portavoz en el Congreso; y Javier Maroto, por supuesto, en el Senado. Asimismo, Ana Pastor estará en la Mesa de la Cámara Baja: su posición dependerá de los resultados electorales y de la capacidad de negociación del PP en el reparto de fuerzas en el órgano de gobierno del Parlamento. Salvo que saltara la sorpresa y se abriera la puerta a una mayoría de gobierno de centro derecha, que a día de hoy no hay encuesta que confirme.

Si la mayoría sigue siendo socialista, en relación al bloqueo político el PP a lo más que puede llegar es a plantear una abstención técnica condicionada. Ahora ha entrado en campaña la «gran coalición» y parece que éste es el mástil al que intenta agarrarse también el líder de Ciudadanos (Cs), Albert Rivera, para sortear la dificultad de explicar la pirueta de convertir el «no es no» a Sánchez en una puerta abierta a pactar con el candidato socialista ante la caída que le auguran los sondeos. Ayer abogó por este gran acuerdo en una entrevista con Carlos Alsina en el programa Más de Uno, en Onda Cero.

En su estrategia, el PP ha decidido enmendar sus guiños a la posibilidad de que favorezca un Gobierno de Sánchez después del 10-N para presentarse como alternativa y no como actor favorecedor de un Gobierno socialista. Por mucho que hablen de la «gran coalición», todos saben que no habrá en ningún caso una «gran coalición» como salida para el bloqueo político, sean cuales sean los resultados electorales.

Ayer, el candidato del PP reclamó «pasar del debate del desbloqueo al debate de la alternativa» que representa el PP. También criticó los «anuncios demagógicos y electoralistas» sobre pensiones. «No hagamos política con las políticas del Estado», defendió en un acto del PP.

El protagonismo de Ana Pastor en campaña se visualizará con su presencia en el último debate televisivo, en el que La Sexta reunirá a dirigentes de PP, PSOE, Unidas Podemos, Ciudadanos y Vox. Todas mujeres, y Pastor ocupará el lugar de Álvarez de Toledo en representación del PP.