Política

CDC pide a la CUP «imaginación» para que Mas sea presidente

Ningún partido apoyará el lunes su reelección al frente de la Generalitat

La Razón
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Artur Mas no tiene quien lo vote, más allá de Junts pel sí, que con 62 diputados no cuenta con suficientes escaños ni para lograr su investidura en segunda vuelta. Mas necesita de un tercer partido para ser reelegido como president de la Generalitat pero la CUP sigue negándose a apoyar al jefe de las filas convergentes. «No queremos corruptos ni recortadores», insistió Antonio Baños tras el 27-S.

Cuarenta días después de las elecciones y tras discretas reuniones con Junts pel sí para intentar trazar un acuerdo de gobierno, los anticapitalistas se mantienen firmes en no votar a Mas, aunque dejan abierta la puerta a la abstención, que en cualquier caso no varía el desenlace. Mas necesita sí o sí dos votos favorables de la CUP para revalidar su cargo en la Generalitat, los dos votos para sumar mayoría simple.

Junts pel sí tiene 62 de los 135 diputados que hay en juego en el Parlament de Cataluña. Aunque la CUP se abstenga, la oposición gana, suma 63 escaños.

Tras acabar la ronda de contactos con los partidos políticos que tienen representación parlamentaria, Carme Forcadell propuso formalmente el nombre de Mas como candidato a la presidencia de la Generalitat en el debate de investidura del lunes. A excepción del Junts pel sí, ningún grupo propuso candidato. Así las cosas, el lunes a las 17.00 horas, el pleno de investidura arrancará con el discurso de Mas. La sesión quedará suspendida hasta el martes por la tarde, cuando se someterá a votación su candidatura. Igual que está escrito que la resolución rupturista saldrá adelante, es un hecho que Mas perderá la votación. Sin mayoría absoluta (68 diputados), se volverá a celebrar votar su candidatura pasadas 48 horas. A partir de entonces, Mas sólo necesita una mayoría simple, esto es dos diputados al margen de los de Junts pel sí, para ser reelegido. Tras esta semana, se pueden ir celebrando votaciones hasta el 9 de enero como máximo. Si Mas no consigue ser elegido, se tendrán que volver a convocar elecciones.

Tanto la CUP como CDC se emplazan a pactar «fórmulas imaginativas» para desencallar la votación. Aunque por ahora, parece imposible. La portavoz de Convergència, Marta Pascal, reiteró a los anticapitalistas que «Artur Mas no dará un paso atrás». El mismo Mas en su última comparecencia en el Palau de la Generalitat hizo valer los 62 diputados que tiene Junts pel sí, frente a los diez de la CUP.

El coordinador general de CDC, Josep Rull, que integra el equipo negociador, trasladó a los de Antonio Baños que piensen una propuesta «imaginativa», como el pasado 23 de enero de 2013, cuando el Parlament aprobó la declaración de soberanía con un «sí crítico» de los tres diputados de la CUP. Raül Romeva ya dijo que tienen tiempo de discutir hasta el 9 de enero.

Libertad y Democracia: la máscara de Convergència para el 20-d

CDC se esconderá bajo el nombre de Libertad y Democracia para las elecciones generales del 20 de diciembre. El Consejo Nacional de la formación aprobó ayer esta nueva coalición, que aunará a Reagrupament Independentista -partido radical escindido de ERC que reivindica la secesión unilateral- y Demòcrates de Catalunya -escindidos de Unió-. Las nuevas siglas se convertirán en el «instrumento» de CDC para frenar la sangría de votos que le auguran las encuestas al partido,tras el intento frustrado de confluencia con ERC. Su portavoz, Marta Pascal, sostuvo que «la voluntad es ampliar la base electoral».