«Ciudadanox»: el «dos» de Rivera, seguidor de Abascal

Marcos de Quinto aplaudía la política de violencia de género de Vox y la homofobia de Bolsonaro

Marcos de Quinto aplaudía la política de violencia de género de Vox y la homofobia de Bolsonaro.

Albert Rivera ha fichado como su pareja de baile en Madrid a Marcos de Quinto, el ex jefe máximo del marketing de Coca Cola. El recién estrenado número dos de Ciudadanos por Madrid no va a dejar impasible a nadie porque en «su vida anterior» ha sido protagonista en las redes sociales en las que no deja títere con cabeza, incluido a su partido en temas tan delicados como la violencia machista. Lo más llamativo, su cercanía con Vox, el partido liderado por Santiago Abascal, al que Rivera desdeña y quiere mantener distancia. Una distancia que no marca con tanto ímpetu su ahora mano derecha. Ni con Vox ni con otras expresiones como Bolsonaro en Brasil, al que defiende a capa y espada.

De sus críticas no se salva ni el propio partido de Ciudadanos. El candidato don Marcos se lanzó contra Inés Arrimadas, su ahora compañera de filas, a la que criticó por su viaje a Bruselas para hacer un acto frente a la Casa de la República de Puigdemont. «Creo que tiene razón, Albert Boadella, ir a Waterloo solo genera más publicidad para el delincuente huido... que es de lo que se alimenta. A donde hay que ir es a las instituciones europeas y a los medios de comunicación a contar la verdad», afirmó en Twitter sobre su compañera, y portavoz, de Ciudadanos.

Críticas a Arrimadas

Este «zasca» a Arrimadas no es la única perla que se encuentra en el historial de Marcos de Quinto que lo acerca a Vox en su dilatada historia en las redes y lo aleja de la línea política de Albert Rivera. En octubre de 2018, tras el acuerdo entre PSOE y Podemos sobre la violencia sexual, conversó en las redes, y coincidió en su diagnóstico, con Rocío Monasterio, la candidata de Vox a la alcaldía de Madrid. Monasterio criticó con dureza la propuesta de cambio del Código Penal que recogiera el consentimiento explícito de la mujer a una relación sexual. La candidata del partido de la extrema derecha escribió «con el acuerdo de Sánchez e Iglesias, los hombres españoles van a tener que ir con contrato, grabadora y móvil hasta en la cama. Si una mujer no dice sí explícitamente, todo lo demás es no. ¡De locos!».

De Quinto se sumó «aparentemente esto excluye las situaciones entre gente del mismo sexo o mujer hacia hombre. Luego legalmente solo puedes ser víctima si se cumplen dos condiciones. 1 que seas mujer, 2 que «el no invitado explícitamente» sea un hombre. Espero que hagan anuncios informativos».

Esta cercanía a Vox se refuerza en otro tuit donde cuestiona la Ley de Violencia de Género, que su actual partido apoyó y que provocó sonoras diferencias con la fuerza de extrema derecha en Andalucía. Corría enero de 2019. «La lucha contra la violencia machista es incuestionable, así como que ha de tratarse aparte. Lo que sí es cuestionable es si la ley actual está siendo efectiva y si su dotación presupuestaria llega a quién tendría que llegar, o se está quedando por el camino. No mezclemos».

Y para no mezclar, defendió a Vox como partido constitucionalista comparándolo con el PSOE: «Por sus declaraciones veo que Vox es tan constitucionalista como el PSOE. Ambos proponen reformar la Constitución “desde la ley”. Uno para descentralizar más el Estado, mediante un proyecto federal, el otro para lo contrario. Ambas son opciones legítimas. ¿No?»

Con la violencia de género, el candidato se enreda en numerosas ocasiones, no en vano es uno de los temas que más discusiones apasionadas despierta en las redes sociales, y casi siempre que se pronuncia lo hace fuera de la posición de Ciudadanos. En diciembre de 2018 arremetió contra el periodista Javier Ruiz, entonces presentador de Cuatro, por denunciar «las mentiras de Vox», en referencia a la afirmación de los de Abascal de que la violencia de género la cometen los inmigrantes. De Quinto salió en su defensa: «Hay que ser intelectualmente indocumentado para decir lo que decís –en referencia a Ruiz– En España, los nacionales somos el 89,9% y los extranjeros el 10,1%. Si este 10,1% comete el 37% de los crímenes machistas habrá que hacérselo mirar. Estadísticamente significativo».

La sintonía con Vox también se sitúa en Brasil. Bolsonaro es su ideal de dirigente, lo defiende a capa y espada: «La libertad es un concepto demasiado abstaracto para aquellos que apenas pueden salir a la calle». También defiende su homofobia con un argumento singular: «Nadie critica la homofobia en Cuba y Rusia, parece que la homofobia de izquierdas siempre es de mejor cuna».