Dastis llega a Teherán en plena crisis de Irán con Israel y Estados Unidos

La visita de Dastis tiene lugar además en un momento especialmente tenso en la escena internacional, con una escalada de encontronazos diplomáticos entre Israel e Irán

Alfonso Dastis, a su llegada a Teherán, donde comenzará una visita de carácter político y económico. EFE/Mariscal

El ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Alfonso Dastis, ha aterrizado hoy en Teherán y mantendrá mañana un encuentro con su homologo iraní, Mohamad Yavav Zarif, en el que intentará sentar las bases para un impulso sustancial de las relaciones económicas y empresariales entre ambos países. Dastis es el primer titular de Exteriores europeo en viajar a la capital de la república islámica después de que el presidente estadounidense mostrara públicamente su escepticismo sobre la continuidad del acuerdo nuclear que firmaron en julio de 2015 los países del G5+1 (USA -gobernado entonces por Obama-, Rusia, China, Francia, RR UU y Alemania) con Irán. Trump amenazó con dejarlo sin efecto en mayo si Europa no endurecía las condiciones contra el régimen de los ayatolás.

El jefe de la diplomacia española llega a Teherán con la posición de la UE, favorable a que el acuerdo nuclear se mantenga en los términos actuales. El clima de inestabilidad que genera esta situación de indefinición hace más difícil el desembarco de empresas españolas en este mercado en expansión, una situación que el ministro español tratará de revertir hoy en Teherán. Dastis mantendrá un encuentro con empresarios que ya trabajan en Irán, un país que, antes de la entrada en vigor de las sanciones en 2012 era el origen del 20% de las importaciones de crudo de España. En la comisión de Exteriores del Congreso, Dastis avanzó la posición adoptada por nuestro país en referencia a la república islámica cuando afirmó que “denunciar el acuerdo nuclear y restablecer sanciones no es la solución para convencer a Irán de que cambie su actitud en otros temas”.

La visita de Dastis tiene lugar además en un momento especialmente tenso en la escena internacional, con una escalada de encontronazos diplomáticos -y, lo que es más preocupante, militares- entre Israel e Irán. Fuerzas sirias derribaron recientemente un caza israelí F-16, un suceso inédito desde que en 1980 esta aeronave entrara a formar parte del arsenal de la Fuerza de Defensa Israelí. Israel acusó a Irán de este ataque y contestó con contundencia a varios objetivos de las fuerzas leales a Al Assad, fuertemente apoyadas por el régimen de los ayatolás.

El primer ministro Benjamin Netanyahu calificó a Irán como “la mayor amenaza del mundo” durante la conferencia de seguridad de Munich el pasado fin de semana, un encuentro internacional que se convirtió de hecho en escenario principal de la batalla retórica entre israelíes e iranies. “Israel no permitirá que Irán nos ponga la soga al cuello”, dijo Netanyahu blandiendo en su mano derecha un trozo de metal que, aseguró, pertenecía a un dron de Irán que sobrevoló espacio aéreo de israelí y provocó el ataque del F-16 derribado. Zarif calificó las declaraciones de Netanyahu, acosado por acusaciones de corrupción en su país de “circenses” y alertó: “En la actualidad nos encontramos muy cerca de un conflicto que va en aumento.

El viaje de Dastis también ha levantado polémica en el terreno de los derechos humanos. El ministro español será también el primer dirigente en visitar el país tras la oleada de protestas sociales contra la subida de los precios y la corrupción, manifestaciones que fueron sofocadas por las fuerzas de seguridad del régimen de Alí Jamenei cobrándose 25 vidas humanas. Semanas después fueron detenidas 29 mujeres en otra serie de propuestas, esta vez contra el uso -obligatorio en Irán- del hijab, el velo islámico. Estos sucesos, unida a la ejecución por asesinato de un adolescente de 15 años llamado Ali Kazemi, han provocado que el ministro de exteriores francés, Jean-Yves Le Drian, allá pospuesto su visita a Teherán. Dastis tenía previsto realizar su viaje en octubre pero la crisis independentista en Cataluña aconsejó aplazar la visita.