Política

De la «derecha trifálica» al «inmaduro» y «desleal»

El Gobierno dedica, desde que llegara al poder, continuos descalificativos a PP, Ciudadanos y Vox, acusándolos de crispar y de «abatir» a Sánchez.

Los líderes de Vox, Santiago Abascal; del PP, Pablo Casado; y de Ciudadanos, Albert Rivera, durante la manifestación del pasado domingo en la Plaza de Colón
Los líderes de Vox, Santiago Abascal; del PP, Pablo Casado; y de Ciudadanos, Albert Rivera, durante la manifestación del pasado domingo en la Plaza de Colón

El Gobierno dedica, desde que llegara al poder, continuos descalificativos a PP, Ciudadanos y Vox, acusándolos de crispar y de «abatir» a Sánchez.

El Gobierno de Pedro Sánchez no ha ahorrado en descalificativos hacia los principales partidos de la oposición desde que llegara al poder. Con demasiada asiduidad la portavoz del Ejecutivo utiliza la mesa del Consejo de Ministros y su habitual «enmarque de la semana» –con el que arranca las ruedas de prensa– para arremeter contra PP y Ciudadanos. Últimamente también dedica un espacio a Vox, dotándole de un peso institucional que todavía no tiene. Estas críticas se han visto acrecentadas a raíz del pacto en Andalucía y de la movilización que los tres partidos promovieron el pasado domingo en la Plaza de Colón. El último de estos descalificativos lo profirió ayer la ministra de Justicia, Dolores Delgado, con un hilo de voz que en un principio parecía un exceso verbal incontrolado, pero en el que posteriormente se reafirmó. La ministra se refirió a estas formaciones como «derecha trifálica» y las acusó de «manipular la figura del relator». Repreguntada en la Ser por lo que acababa de decir, Delgado aseguró que no había confusión ninguna con el término porque hay «mucha testosterona» en la foto de Colón. El líder del PP le respondió que el PSOE «quiere dar lecciones» a los demás pero luego los socialistas son los «más machistas y homófobos».

Sin embargo, no es el único calificativo despectivo que ha recibido por parte de cargos socialistas esta instantánea. La vicesecretaria del PSOE y portavoz del Grupo Parlamentario, Adriana Lastra, también se reafirmó en el término «manifacha» que ya había utilizado anteriormente para referirse a esta movilización, porque PP y Ciudadanos «fueron de la manita con los nazis» de Hogar Social y la Falange. La vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, por su parte, acusó a Casado de haberse situado en la «radicalidad» y el «desbarre» contribuyendo a la conflictividad social a cuenta de Cataluña.

Estas críticas furibundas se suman a otros pronunciamientos de la portavoz gubernamental, Isabel Celaá, desde la mesa del Consejo de Ministros. Allí acusó a la oposición de haber orquestado un «cacería» y una campaña de «brutal acoso» contra el Gobierno en sus horas más bajas, tras las dimisiones de dos de los ministros –Máxim Huerta y Carmen Montón– y en plena polémica del doctorado del presidente del Gobierno.

En otra comparecencia, la portavoz también acusó a Partido Popular y Ciudadanos de querer «abatir» al Ejecutivo por su críticas, un argumento que ha ido complementando al «uso espurio», «uso y abuso» que hacen de las instituciones, utilizando su mayoría en las mesas del Congreso y del Senado para marcar la agenda parlamentaria, vetando el debate de ciertas iniciativas, como la puesta en marcha de una nueva senda de estabilidad autonómica que dotará de 6.000 millones de euros más a los Presupuestos.

En este contexto también se produjo uno de los mayores rapapolvos que Isabel Celaá le espetó al líder del Partido Popular, Pablo Casado. La portavoz le llamó «inmaduro» y «desleal» por viajar a Bruselas para descalificar la labor del Gobierno de Pedro Sánchez. La vicepresidenta, Carmen Calvo, también acusó a PP y Ciudadanos de ser unos «trileros de la política» por utilizar y jalear un «territorio contra el resto» de España.