Defensa gastó 766,8 millones en el exterior en 2012, un 11% menos

Morenés reitera que estudia «adelantar los plazos» del repliegue de Afganistán

La Razón
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Después de que se anulara la semana pasada y tras la visita a las tropas desplegadas en Afganistán, al ministro de Defensa, Pedro Morenés, le tocaba ayer dar cuenta de las misiones de las Fuerzas Armadas en el Exterior ante la Comisión de Defensa del Congreso de los Diputados. Y lo hizo mirando al pasado, con los datos del año que ya acaba, y al futuro, ante los nuevos retos a los que se enfrentarán nuestros militares, como es el caso de Mali, cuya inestabilidad "amenaza la seguridad de España", dijo.

Durante las tres horas que duró la Comisión, el ministro detalló los pormenores de las misiones en las que participa España, en las que ha desplegado 6.839 militares y cuyo coste total asciende en 2012 a 766,8 millones de euros, lo que supone casi un 11 por ciento menos que lo destinado en 2011 (861,3 millones). De esa cantidad, el 57,7 por ciento (443 millones) corresponde al despliegue en Afganistán, operación que centró gran parte de la reunión por, entre otras razones, la posibilidad cada vez más cercana de que se adelante el repliegue de las tropas.

Aquí, Morenés hizo varias valoraciones que dan muestra del trabajo realizado. Habló de que Afganistán ya "no es un refugio talibán"; de que la insurgencia es un movimiento controlado; de que la evolución de la misión "está siendo razonablemente positiva"; que la provincia de Badghis (donde se encuentran las tropas españolas) "es la que ha registrado el mayor número de reinserciones de insurgentes"o de que el proceso de transición en la zona de responsabilidad española "marcha a buen ritmo"y que, por tanto, "el Ejército afgano puede operar con mayor independencia". Eso sí, no dudó en afirmar que Afganistán es "un escenario de combate".

Acualmente, en el país asiático hay 1.406 militares entre Qala i Naw, Herat y Kabul, y Morenés recalcó que si bien el repliegue de las tropas podría acelerarse, por ahora se va a seguir el calendario marcado, que fijaba la salida de un 10 por ciento este año, un 40 por ciento en 2013 y el resto en 2014. Hace ya dos semanas, él mismo aseguró que tenía "la impresión de que va a acelerarse y de que se harán en 2013 cosas que se iban a hacer en 2014", y ayer volvió a expresar ese optimismo pero con cierta prudencia. Y siempre, recordó, que se cumplan los objetivos de la misión, los compromisos con los aliados y se garantice la seguridad de los militares españoles. Si no surgen contrariedades, dijo, "estamos estudiando la posibilidad de adelantar los plazos e incrementar en lo posible la fluidez del retorno". "Ese 40 por ciento –de 2013- podría ser mayor y todos lo celebraríamos", sentenció.

Sobre si España seguirá presente en Afganistán tras 2014, como Mariano Rajoy le trasladó al presidente afgano, Hamid Karzai, Morenés explicó que existe la posibilidad, "embrionaria"aún, de continuar el entrenamiento del Ejército afgano y, sobre todo, aseguró que le gustaría contribuir al post 2014 desde Herat, concretamente en el aeropuerto. En lo que no dudó es en la necesidad de mantener la financiación de los cuerpos de seguridad afganos para "no hacer baldío el esfuerzo llevado a cabo".

Tras Afganistán, el ministro se centró en la operación "Atalanta"contra la piratería en el Índico. Dijo que es "una historia de éxito"y expuso varios datos que lo confirman: ningún barco el Programa Mundial de Alimentos ha sido atacado, los ataques se han reducido en un 79 por ciento y sólo uno de cada seis concluye en secuestro. Una misión ésta que, tal y como explicó Morenés, ha costado 139,8 millones de euros en 2012. Pero también aquí prefirió ser prudente porque "no podemos bajar la guardia"y aseguró que el Gobierno está dispuesto a mantener el compromiso, para lo cual tiene previsto que la fragata "Numancia"releve a la "Méndez Núñez"y que se una el Buque de Acción Marítima "Rayo"como "refuerzo".

Sobre Líbano destacó que España se mantiene como el octavo país que más contribuye (con 661 efectivos) y, sobre todo, que "el cumplimiento de los objetivos es muy elevado". Según explicó, "los planes"del Ejecutivo son los de seguir con la "reducción de efectivos"si se dan las condiciones para ello. En esta misión también detalló su coste: 173,8 millones, que con los reembolsos de Naciones Unidas se reducen a 155.

Y tras una rápida explicación sobre otras misiones de adiestramiento y asesoramiento en Uganda, Bosnia o Djibuti, se centró en el futuro, cuyo principal teatro se llama Mali, un país cuyo norte está ocupado por terroristas islámicos y otros grupos armados. La intención de enviar allí una misión de asesoramiento y adiestramiento de las Fuerzas Armadas de Mali se debe, tal y como explicó Morenés, a que la "desestabilización de la zona amenaza directamente la seguridad de España, la de nuestros aliados y la de nuestros vecinos". En ningún caso, dijo, se enviarían fuerzas a combatir. Pero, a falta de que la UE apruebe el concepto de la misión y su lanzamiento, el ministro dijo que la dimisión forzada del primer ministro Cheick Modibo Diarra, añade "mucha incertidumbre"al futuro de la operación. Eso sí, recalcó la necesidad de "mantener una postura activa".

Por último, habló de la posibilidad de desplegar un hospital de campaña en Turquía, en la frontera con Siria, aunque confirmó que las conversaciones "no están lo suficientemente avanzadas"como para dar una fecha.