División en el PP por la publicación de las balanzas fiscales

El debate en el Comité Ejecutivo deviene en una pugna entre CC AA ricas y con menos recursos

La Razón
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El Comité Ejecutivo del PP retrató ayer las crecientes diferencias entre comunidades (CCAA) más productivas y comunidades con menos recursos. Un enfrentamiento que la crisis económica está dejando al desnudo. La caída de lo ingresos afecta a todos y ha alterado el cálculo de las aportaciones que cada uno recibe del actual sistema de financiación autonómica.

Con sus matices, pero en un lado se posicionaron, por ejemplo, el presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, y el presidente de Baleares, José Ramón Bauzá, a favor de la publicación de las balanzas fiscales. Una reclamación del nacionalismo catalán, y que también comparte el PP catalán. En otro, los presidentes de Extremadura, José Antonio Monago; la presidenta de Aragón, Luisa Fernanda Rudi o el presidente de Castilla y León, Juan Vicente Herrera. Los más combativos en favor de la solidaridad interterritorial. Y también más críticos con las balanzas fiscales. Especialmente Monago y Herrera, quienes defendieron que esa estadística, como única referencia, puede hacer que sus comunidades salgan perjudicadas.

El presidente madrileño tomó la palabra para advertir a Rajoy de que se ha llegado a una situación en la que el actual sistema de financiación pone en riesgo que Madrid pueda seguir cumpliendo con los objetivos de déficit y pueda hacer frente al coste de sus servicios públicos. El presidente del Gobierno y el del Ejecutivo madrileño chocaron incluso sobre la caducidad del actual modelo. González defendió que vence en este año, y Rajoy le contestó que no hay plazo, aunque la ley establezca la obligación de revisar periódicamente determinados parámetros del mismo. No obstante, al término de la Ejecutiva González se mostró «satisfecho» con las explicaciones de Rajoy y valoró positivamente que no vaya a haber una «financiación a la carta».

El presidente madrileño defendió que el compromiso adquirido en la Conferencia de Presidentes era que la nueva financiación estuviera cerrada a principios de 2014. Pero el Gobierno no acepta ese supuesto e Ignacio González tuvo que conformarse con el compromiso de que se reforme a partir del segundo semestre del año que viene. En el debate interno, Monago fue uno de los barones que contestó con más dureza al planteamiento del presidente madrileño. Por su parte, el Gobierno terció en el enfrentamiento por las balanzas fiscales con el mensaje de que además se tendrán en cuenta otros factores como los niveles de renta de las regiones y los índices de infraestructuras, según detalló la secretaria general, María Dolores de Cospedal. El punto más confuso fue el mensaje del ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, en el que dio a entender que se presentarán de modo que no sean perjudiciales para ninguna región en particular. Esto choca con el compromiso de transparencia que adquirió el propio jefe del Ejecutivo. En principio, la intención del Gobierno es publicar las balanzas fiscales junto con la evaluación general del sistema, de tal modo que esa radiografía global ponga en su sitio las cifras que manejan unos y otros en favor de sus reivindicaciones. Ya anticipan que los datos demostrarán que en la cuantificación total de cargas y beneficios, Cataluña sale beneficiada. Y también Andalucía. El punto en el que hubo más consenso, casi el único, entre los barones del PP fue la denuncia de que el sistema actual, pactado por Rodríguez Zapatero y la Generalitat, beneficia a Cataluña. «Todos las reformas han salido de Cataluña», recordó uno de los barones al término de la reunión.