El casting del PSOE

Elena Valenciano, en la estación de Atocha el pasado 1 de febrero.

Mucho se tienen que torcer las cosas para que Elena Valenciano no vuelva a ocupar un sillón en el Parlamento Europeo y su inminente designación como número uno de la lista del PSOE a las elecciones de mayo se da por hecha en círculos socialistas. Otros, sin embargo, tendrán que pasar la reválida.

Valenciano no tiene que someterse al exigente examen de selectividad que el PSOE ha preparado para sus hipotéticos candidatos europeos porque sus casi nueve años como eurodiputada y sus dos años de vicesecretaria general del partido avalan su trayectoria. Junto a su conocimiento de idiomas.

Y es que la dirección federal no quiere hacer una lista con descartes de políticos a los que no sabe dónde colocar, como ha ocurrido en otras ocasiones, sino una candidatura potente, con personas conocidas y reconocidas, con vocación europeísta. Vamos, que no será el "cementerio de elefantes"al que Ramón Jáuregui pensó que le mandaban en 2009.

Una victoria en estos comicios, aunque sea pírrica, podría ser interpretada como un castigo a Mariano Rajoy, sus políticas de recortes y sus reformas, según creen fuentes socialistas consultadas por Efe, que también destacan el balón de oxígeno que supondría para el PSOE y, con ello, para la Ejecutiva de Alfredo Pérez Rubalcaba.

Si ganan las europeas, esas fuentes ven posible un buen resultado en las autonómicas y municipales de 2015. Y con esas perspectiva, el escenario de volver a sentar en la Moncloa a un presidente socialista no les parece tan lejano.

De ahí la importancia que dan a esta cita electoral y de ahí el rigor con el que miran a los aspirantes a integrarse en la candidatura.

Con ese fin, quien fuera secretario de Organización del PSOE, después vicesecretario general y más tarde ministro de Fomento, José Blanco, ahora diputado raso por Lugo, no ha dudado en ponerse a "hacer codos"y está estudiando inglés intensivamente.

Blanco, a quien las fuentes sitúan en la lista con toda probabilidad, quiere presentar un buen expediente. Personas cercanas a él han asegurado que no tiene intención de figurar en puestos destacados, pero sí en uno que se garantice la elección.

Así, se baraja que estará entre los diez primeros, porque lo que dan por seguro es que el PSOE perdería entre 5 y 7 escaños respecto a las elecciones de 2009 y podría quedarse con 17 o 18 eurodiputados.

Eso sí, contando con que el desgaste del PP sea aún mayor.

La idea que tiene la dirección federal es presentar, esta vez sí, una auténtica "lista cremallera", es decir, alternando al 50 por ciento hombres y mujeres.

Por eso, si Valenciano se confirma como número uno, y Ramón Jáuregui como dos, el tercer puesto debe ser ocupado por una mujer, y el cabeza de cartel en los anteriores comicios, Juan Fernando López Aguilar, quedaría relegado, como poco, a la cuarta posición.

No faltan nombres para ese tercer puesto, como el de la exministra Trinidad Jiménez, aunque ese lugar puede ser una de las pocas sorpresas de una candidatura que se aprobará a mediados de marzo por el Comité Federal.

Jiménez, sin embargo, es considerada como una pieza importante en el esquema de la Ejecutiva por algunos de sus miembros, que no ven oportuno desprenderse de ella ahora.

Quienes se espera que repitan en Europa junto a su actual jefe de delegación son los eurodiputados Sergio Gutiérrez, Carmen Romero, Iratxe García o Eider Gardeazabal.

Otros socialistas que están en las quinielas, como Valeriano Gómez, Jesús Caldera o Diego López Garrido, tendrán que sacar mejor nota.