Política

El «ciber155» de los independentistas

Con el apoyo de Assange y a través de «Anonymous» el separatismo intenta llevar a cabo un ataque informático para bloquera las instituciones del Estado a través de sus webs

Con el apoyo de Assange y a través de «Anonymous» el separatismo intenta llevar a cabo un ataque informático para bloquera las instituciones del Estado a través de sus webs.

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El separatismo catalán articula en estas semanas su particular «venganza» por la brillante operación de la Guardia Civil contra los sistemas informáticos que trataban de utilizar en el referéndum del 1-O.

Según han informado a LA RAZÓN fuentes conocedoras del asunto, personas desconocidas por el momento, pero que se confían en identificar a los efectos oportunos, diseñan una estrategia para articular un ciberataque contra el Estado a través de sus instituciones, grandes empresas, instalaciones críticas, etcétera.

Se sabe que uno de los centros operativos del plan está en algún lugar entre La Rioja y el País Vasco. De momento, el asunto lo llevan dentro del máximo secreto aunque ya han «enseñado los dientes». Para ello, han utilizado uno de los «brazos» de «Anonymous» en España, denominada «La Novena Legión». Los objetivos son de segundo nivel, lo que no resta importancia al problema.

Han tratado de bloquear páginas web o, al menos, cambiarles la pantalla de inicio con lemas relativos al separatismo. Junto a una «estelada», se puede leer: «la voluntad del pueblo es sagrada y por lo tanto deben acatarla. No más abusos. Por la independencia».

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El apoyo «logístico» lo estaría prestando WikiLeaks de Julián Assange, algo que es objeto de investigación por parte de los expertos. La presencia de Anonymous se ve reforzada porque una de las páginas del referéndum ilegal del 1-O estaba residencia en este lugar y fue anulada por la Guardia Civil.

De momento, los ataques, que han podido ser controlados, se han dirigido contra asociaciones y foros del Cuerpo Nacional de Policía y de la Guardia Civil, y contra la Comunidad de Madrid. «Han tenido por ahora poco éxito y repercusión, pero hay que permanecer atentos por si se realiza algún ataque con otro tipo de “armas” telemáticas», subrayan los expertos.

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La «venganza» que tratan de realizar los separatistas está motivada por la citada operación que la Guardia Civil (seguía órdenes judiciales, realizó horas antes del referéndum ilegal para imposibilitar el voto on line y el recuento de los sufragios. La forma en que fueron recibidos los agentes en el Centro de Telecomunicaciones y Tecnología de la Información, CTTI, con ruidosas protestas por parte de algunos y actitudes próximas a la histeria, ya hacía prever que no asumirían de buen gusto que les hubieran desmontado el «tinglado» articulado durante meses.

Los guardias se limitaron a cumplir las órdenes de la magistrada Mercedes Armas, del TSJC, para que se suspendiera la actividad de 29 servicios informáticos que podrían ser utilizados para la celebración del referéndum.

Igualmente, debían detectar, en el Centre de Seguretat de la Informació de Catalunya (Cesicat), los «puntos de votación electrónica definidos por la organización delreferéndum, así como otros dispositivos susceptibles de recibir comunicaciones referentes a dicha convocatoria». Se había detectado, tal y como adelantó LA RAZÓN, que Puigdemont y su Govern tenían un plan por el que a través de una aplicación (conocida como Evot) se podrían contabilizar los sufragios emitidos a través del voto online. La plataforma utilizada para ejercer los sufragios sería la red Macro Land de la Generalitat.

«La décima Legión», en un comunicado colgado en internet, justifica su actuación en que los gobiernos actuales están llenos de odio, favorecen el nazismo (sic) mientras la población no reacciona. «Estamos ante un fascismo normalizado (...) el uso de la fuerza y su uso por parte del Estado. Es necesario hablar claro alzando la voz y frenar la deriva que han marcado los poderes establecidos».

Lo curioso es que a esta rama de Anonymous tampoco les gusta el «democristiano Puigdemont» pero le apoyan porque lo que ocurrió «el pasado 1-O en Catalunya como respuesta a la performance de la población catalana fue la fuerza bruta del Gobierno de España. Es cierto que la violencia policial no alcanzó la escalada vivida durante el desalojo de Plaça Catalunya (por los Mossos), por ejemplo, pero los modos fueron determinantes (...) no estamos a favor de una independencia liderada por un político de un partido de derechas e ideología democristiana como CiU con semejante prepotencia.

Estamos atónitos ante quienes desde los movimientos sociales están ovacionando este procés. ¿Y desde cuándo los #MossosAssassins son unos héroes?». Están contra la autoridad legal y la combaten.

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