El futuro blindado 8x8 del Ejército que «jubilará» al BMR

En noviembre arrancan las pruebas del nuevo vehículo de combate. Los últimos avances le hacen más seguro y potente.

En noviembre arrancan las pruebas del nuevo vehículo de combate. Los últimos avances le hacen más seguro y potente.

Es la principal prioridad del Ejército de Tierra. Y lo es, desde hace muchos años, concretamente desde 2007, cuando se lanzó un programa para la adquisición de un «Vehículo de Combate sobre Ruedas (VCR) 8x8» para sustituir, entre otras, a la obsoleta flota de Blindados Medios sobre Ruedas (BMR), con más de 40 años. Un material clave y necesario que ha ido acumulando retrasos y paralizaciones, pero que a día de hoy ya comienza a ver la luz. Se trata del vehículo más avanzado con el que contará el Ejército de Tierra y dispondrá de la última tecnología para garantizar mayor seguridad y potencia. Y es que las 1.000 unidades adquiridas serán el principal sistema de combate de las recién creadas Brigadas Orgánicas Polivalentes.

El 8x8 es un vehículo que aportará una «alta movilidad táctica, un elevado nivel de protección, capacidad de proyección y un alto nivel de letalidad» en todo tipo de escenarios, tal y como explica el Ministerio de Defensa. Pero, además, el Ejército mira al futuro y lo concibe como una plataforma actualizable, tanto a amenazas como a avances tecnológicos.

El programa, cuyo coste se estima en 3.836,2 millones, se suspendió en 2010 por la crisis y no se retomó hasta 2015. Tras esos problemas y retrasos, la nueva fecha marcada en el calendario del Jefe de Estado Mayor del Ejército de Tierra (JEME), general Francisco Javier Varela Salas, es el próximo noviembre. Será cuando la Legión recibirá los cinco Demostradores Tecnológicos con los que probarán las capacidades de este vehículo, en el que se incorporarán los últimos avances tecnológicos. Lo que se quiere hacer es experimentar, sobre la plataforma del vehículo «Piraña V», diferentes configuraciones y exprimirlo al máximo durante seis meses. Las conclusiones servirán para reducir riesgos y evitar contratiempos durante la fase de producción. Y marcarán el diseño del futuro vehículo de combate del Ejército, que tiene la vista puesta en el denominado «Horizonte 2035».

Aunque el 8x8 contempla trece configuraciones, según las necesidades y exigencias de la misión, los legionarios probarán cinco, basadas en otros tantos Programas Tecnológicos (PT), que confluirán en un sexto PT en el que se integrarán esas tecnologías en cinco vehículos, los Demostradores Tecnológicos.

En cuanto al primer punto, los Programas Tecnológicos, se busca desarrollar, verificar y validar diferentes tecnologías dirigidas a ofrecer más seguridad, más protección y mejor proyección. Así, el PT1 (Incremento de la Seguridad) incluye un sistema de alerta por iluminación láser (por ejemplo de un arma guiada) y otro de detección de disparos. Además, se probarán diversos kits de blindaje y anclajes o herramientas de zapadores frente a explosivos improvisados.

El PT2 (Conciencia situacional) se basa en la seguridad y en la prevención. Incluye un sistema de cámaras de video y térmicas para ofrecer una visión de 360º, además de sistemas de apoyo a la conducción. Un conocimiento del terreno que se amplía en el PT3 (Observador Avanzado), que incluye sensores electro-ópticos y portátiles junto a modernos sistemas de mando y control.

El PT4 (Integración de Sistemas electrónicos, comunicaciones e Información) está orientado a integrar los sistemas de mando y control. Cuenta con modernos equipos de comunicaciones, navegador vehicular y sistemas inhibidores, todos conectados . Por último, el PT5 (Grupo Motopropulsor) servirá para comprobar las capacidades de un motor «Scania DC13», su sistema de generación de energía de altas prestaciones, el de gestión eléctrica y la unidad de potencia auxiliar.

Todos ellos se integrarán sobre la plataforma del «Piraña V» dando lugar a esos cinco Demostradores Tecnológicos (D1 a D5): la prueba de fuego, pues además se analizarán diferentes sistemas de armas. El D1 tendrá una configuración clásica, con un cañón remoto y un lanzador doble de misiles contracarro. El D2, mientras, integrará la configuración de Puesto de Mando de Compañía con la de defensa contra carros y los mismos sistemas de armas.

En la D3 se incluye la capacidad de observador avanzado y la de control, con una estación de armas remota y una ametralladora pesada. La Exploración de Caballería entra en el D4, con integración de los sistemas de mando y armas como un cañón de 30mm tripulado y con un blindaje extra. El más protegido ante cualquier amenaza será el D5, con protección balística, blindaje contra explosivos improvisados, kit antigranadas RPG y diferentes equipos para zapadores, como los rodillos o los arados para explorar el terreno. Incluye una ametralladora pesada remota.

Los resultados de estas pruebas permitirán comenzar a desarrollar el primer lote de 348 vehículos, cuya entrega está prevista entre 2019 y 2022. A partir de ahí, otras dos ventanas de entrega: la primera incluye 365 y la última, 287. Con ellos, las Brigadas Orgánicas Polivalentes del Ejército darán un paso de gigante en sus capacidades de fuego, protección y proyección, combinando a su vez rapidez y potencia. Todo, para adaptarse a las necesidades del entorno operacional de 2035.