El Govern sacará el «procés» de la nevera la semana que viene

La Generalitat quiere dar carpetazo a las explicaciones sobre el operativo de seguridad con una comparecencia este viernes del conseller de Interior en el Parlament

La Generalitat quiere dar carpetazo a las explicaciones sobre el operativo de seguridad con una comparecencia este viernes del conseller de Interior en el Parlament.

El proceso soberanista lleva ocho días en la nevera, pero la semana que viene saldrá del frigorífico. Los trágicos atentados terroristas de la semana pasada en Barcelona y en Cambrils obligaron a los partidos independentistas a enfriar la fase final del proyecto de autodeterminación. Junts pel Sí y la CUP no tuvieron más remedio que modificar los tiempos de la tramitación en el Parlament de la ley de Transitoriedad, así como de la ley del Referéndum. Nadie hubiera entendido que el soberanismo siguiera con lo suyo en pleno duelo por el zarpazo yihadista en Cataluña. Y así seguirán las cosas durante esta semana, al menos hasta la manifestación de este sábado en Barcelona.

El Govern, sin embargo, no piensa modificar los contenidos de su hoja de ruta ni se plantea algo parecido a una marcha atrás. «El “procés” seguirá tal y como estaba previsto porque la normalidad es la gran derrota de esta gente (los terroristas)», confirmó ayer el portavoz de la Generalitat y consejero de la Presidencia, Jordi Turull.

Los soberanistas creen que su proyecto se ha reforzado durante estos días de lucha antiterrorista, ya que, a su entender, «Cataluña ha demostrado que está preparada para gobernarse a sí misma». El mensaje no tardará en multiplicarse en los próximos días, una vez se reanude la contienda política habitual.

La Generalitat trata de no retomar la velocidad de crucero antes de la cuenta. Ayer mantuvo las formas durante la reunión de la junta de seguridad y así seguirá haciéndolo durante esta semana, ya que todavía estará monopolizada por la resaca de los atentados terroristas. Incluso la Asamblea Nacional Catalana (ANC), llamada a tener un papel crucial en la movilización del electorado soberanista este verano, ha tratado de ser prudente. Su presidente, Jordi Sànchez, no pudo, sin embargo, evitar deslizar un comentario en relación al presunto referéndum del 1 de octubre. «Los Mossos volverán a estar al servicio de los ciudadanos en el referéndum», dijo en una entrevista concedida a «El Món».

El Govern, no obstante, no quiere que se alargue más de la cuenta el primer plano sobre la lucha antiterrorista. Ayer, el conseller de Interior, Joaquim Forn, pidió comparecer este mismo viernes para dar detalles sobre el operativo de seguridad. La oposición pidió que la comparecencia se produzca la semana que viene, cuando ya haya pasado la manifestación unitaria convocada el sábado por la Generalitat y el Ayuntamiento.

Pese a la petición de Forn, fuentes parlamentarias explicaron a Ep que la competencia de convocar la comisión de Interior del Parlament depende de su presidente, que es el diputado de Cs Matías Alonso, por lo que está en sus manos que el consejero pueda explicarse el viernes como ha solicitado.

Para la CUP, la propuesta más adecuada sería celebrar «un pleno monográfico, sesión de trabajo o el espacio que se considere oportuno para abordar los hechos desde una perspectiva integral que permita poner sobre la mesa las causas estructurales».

Pese a todo, añaden que Forn debe poder comparecer «cuando considere oportuno de acuerdo con las valoraciones que puedan hacer el conjunto de portavoces». Desde el PSC, también plantearon que el viernes se convoque la comisión de Materias secretas o reservadas, que se celebra a puerta cerrada, para que el consejero pueda explicar sin cámaras cuestiones directamente relacionadas con la seguridad.

Tramitar la desconexión

Sea como fuere, es de prever que la semana que viene se presente en el Parlament la ley de Transitoriedad, aunque no está todavía claro cuándo se admitirá a trámite este proyecto, que es el que está pensado para volar por los aires el ordenamiento constitucional. La mencionada ley contempla un «régimen jurídico excepcional» en Cataluña y la supremacía de esta norma sobre la Constitución. A continuación, en la primera semana de septiembre, debería aprobarse la ley del Referéndum.