El PP plantea que Sánchez se aparte y que el Rey proponga un candidato de consenso

Según García Egea, ese candidato podría surgir incluso de una "alianza"de partidos constitucionalistas (PP y Cs) y contar con la abstención de otras fuerzas, también del PSOE.

El secretario general del PP, Teodoro García Egea, durante su intervención en la reunión del Comité provincial del PP de León / EFE/J.Casares
El secretario general del PP, Teodoro García Egea, durante su intervención en la reunión del Comité provincial del PP de León / EFE/J.Casares

El número dos del PP, Teodoro García Egea, ha dicho que "el único elemento de bloqueo"es Pedro Sánchez y ha planteado que el líder socialista pueda dejar paso para que el Rey pueda proponer a otro candidato "de consenso".

¿Y si el Rey propusiese un candidato que no sea Sánchez para superar el bloqueo y evitar así nuevas elecciones generales? El PP volvió a abonar ayer la tesis de una coalición alternativa al Ejecutivo del PSOE. Una solución que podría pasar, o bien por un «candidato de consenso» que generase una mayor aceptación en la Cámara Baja que el actual presidente en funciones, o por un pacto entre constitucionalistas para sostener a un Gobierno de centro derecha –conformado por populares, Ciudadanos e independientes– que pudiera salir adelante en una sesión de investidura con la abstención de los diputados socialistas. Según el diagnóstico del equipo de Pablo Casado, Sánchez constituye, a día de hoy, «un elemento de bloqueo». Así quedó de manifiesto en la investidura fallida de julio, en la que sólo logró sumar a su bancada el apoyo de un diputado. Por ello, el secretario general de la formación, Teodoro García Egea, le invitó ayer a dar un paso atrás: «El dilema no es entre Pedro Sánchez y elecciones, el dilema es si hoy tenemos un candidato que suscite la confianza de todo el arco parlamentario y Sánchez hoy es presidente del Gobierno pero los que le hicieron presidente hace un año no se fían de él y por eso le dijeron no en junio y bajo mi punto de vista le pueden decir que no en septiembre».

Tal y como informó este diario la semana pasada, la coalición del Partido Popular y Ciudadanos facilitada por una abstención socialista constituye una alternativa que empresarios y destacados miembros de la sociedad civil ya han hecho llegar a dirigentes populares con el propósito de que Casado, llegado el momento y constatada la incapacidad de Sánchez para ganarse el apoyo de Unidas Podemos, dé el paso de postularse. García Egea insistió ayer en ello al plantear la posibilidad de que Felipe VI dé paso a un candidato de consenso: «Que Sánchez proponga una situación de salida. Y si no, que deje el gobierno a los constitucionalistas, que en Murcia, en Madrid, en Castilla y León, en Andalucía, y en muchos municipios, hemos conseguido ponernos de acuerdo para que la izquierda no gobierne». Una alusión clara a la alianza PP-Cs, que necesitaría, en este caso, de la abstención del PSOE. El número dos de los populares entroncó este planteamiento con las palabras del Rey del domingo, en las que instó a los partido a encontrar una «solución» antes de volver a convocar a los españoles a las urnas el próximo 10 de noviembre: «El Rey ha dicho lo que muchos españoles piensan, lo que muchos españoles pensamos. El problema es, como siempre, Pedro Sánchez, que no consigue aglutinar en torno a él una mayoría y es el elemento de bloqueo de la democracia española», aseguró García Egea.

Ábalos: «Es un chiste»

El propio Casado, tras la reunión de la Junta Directiva Nacional de su partido celebrada la semana pasada, instó a Sánchez a aclarar si estaría dispuesto a abstenerse en una hipotética sesión de investidura planteada por el PP: «De mi no depende», destacó. Barones territoriales del partido, como el murciano Fernando López Miras, también expresaron su respaldo a esta vía tras la constatación del «fracaso» de Sánchez con Podemos: «Lo lógico, antes de someter a los españoles a unas nuevas elecciones, es que la segunda fuerza tenga la oportunidad de conformar esa mayoría que le pueda dar un Gobierno».

Son varios los argumentos que dan las personalidades que apoyan esta fórmula, tras haber quedado claro que el presidente en funciones no ha sido capaz de tejer los apoyos necesarios ni siquiera entre las formaciones que lo apoyaron en 2018 en la moción de censura contra Rajoy. Consideran que si Casado lograse recabar el apoyo de Albert Rivera, se presentaría en el Congreso–sin contar con un posible apoyo de Vox– con más diputados a su favor que Sánchez. A ello hay que añadir el hecho de que los votos de PP, Cs y Navarra Suma el 28-A superan en más de un millón los cosechados por el PSOE. Finalmente, se da la circunstancia de que Casado siempre ha mostrado su disposición a ofrecer varios pactos de Estado al PSOE sobre los que poder sustentar la negociación de una abstención socialista, lo que contrasta con la negativa del PSOE y de Sánchez a ofrecer algún tipo de acuerdo a PP y Cs a cambio de su abstención.

Desde el Gobierno, el ministro Ábalos calificó ayer de «chiste» la alternativa planteada por el PP: «Si de verdad tienen alternativa de gobierno, que la presenten; si no, que dejen que haya gobierno».

En este contexto, y siempre que el PSOE y el PP no modifiquen sus actuales posiciones y no faciliten el desbloqueo de la legislatura a través de la abstención de sus diputados, la única vía para que una investidura salga adelante sigue pasando por un acuerdo en la izquierda entre socialistas y Podemos, que es precisamente la fórmula cuyo fracaso ya impidió la investidura de Sánchez hace diez días.