El PSOE busca salir «ileso» de la aprobación de los PGE

Señala al PP el camino hacia C’s y los nacionalistas, pero sabe que si la alianza fracasa tendrá que dar estabilidad al Gobierno

La Razón
La Razón FOTO: La Razón

«El PSOE facilitará o no la investidura de Mariano Rajoy, pero no le dará estabilidad». Este era el mantra que defendía la gestora antes de tomar la traumática decisión de la abstención, sin embargo, una vez adoptado el trágala de permitir gobernar a Mariano Rajoy, se diluye la rotundidad en la negativa a dar viabilidad a los Presupuestos Generales del Estado (PGE). La modulación de este «no» categórico comenzó en la propia sesión de investidura cuando el portavoz del PSOE en el Congreso, Antonio Hernando, rebajó la posibilidad de dar salida a las cuentas públicas a «muy difícil», aunque no imposible. No obstante el partido no prevé, de momento, plegarse a su aprobación y ya le marca al Gobierno el camino hacia Ciudadanos y los nacionalistas para «salir ileso» del proceso. Señalan la «fórmula Ana Pastor» como ejemplo de que existe en el Congreso una mayoría de derechas, la que permitió a la ex ministra ser presidenta de la Cámara, para aprobar cualquier medida sin la connivencia de los socialistas. Una estrategia que, todo hay que decirlo, no resultó eficaz en la investidura. Después de la abstención, los socialistas no pueden aparecer de nuevo como muleta del Gobierno, ni internamente, donde se afanan por coser las heridas, ni externamente, donde cualquier gesto alimentaría el argumentario de Podemos contra ellos.

Aunque con los votos de Ciudadanos, PNV, Coalición Canaria y Nueva Canarias, el PP tiene la mayoría simple necesaria para dar salida a las cuentas públicas, los socialistas son conscientes de que si esta alianza fracasa no pueden permitirse una nueva convocatoria electoral. Esta será la amenaza constante que planeará sobre el partido durante los primeros compases de la legislatura. Si no son capaces de dar estabilidad al PP deberán calibrar su debilidad interna para encarar una nueva convocatoria electoral.

En previsión de lo que pueda ocurrir y a la espera de que el Gobierno apruebe el techo de gasto y el reparto del déficit de las administraciones públicas, el PSOE ha comenzado a articular los equipos económicos en varios niveles. Tras la dimisión de Jordi Sevilla como experto económico de cabecera de Pedro Sánchez, el partido ha recurrido a otro histórico: el ex ministro de José Luis Rodríguez Zapatero, Valeriano Gómez, para colaborar y asesorar a la gestora en materia económica de cara a los próximos presupuestos y a las medidas que deban aplicarse para cumplir con los objetivos marcados por Bruselas.

Aunque el presidente de la dirección interina de Ferraz, Javier Fernández, es el interlocutor institucional, se ha buscado reforzar el perfil económico con otros expertos en esta materia como el citado Valeriano Gómez o el diputado Pedro Saura. También el portavoz, Antonio Hernando participará de las negociaciones que surjan a la hora de intentar incluir alguna enmienda de calado a las cuentas, que permita mitigar la crudeza de los recortes o subidas de impuestos que se anticipan ante la obligación de cumplir con el plan de ajuste de 5.500 millones impuesto por Bruselas. Este gabinete negociador cobraría si cabe más protagonismo en caso de que el PSOE tenga que participar de la aprobación de los presupuestos.