El Supremo prevé suspender la exhumación de Franco

Aunque la semana pasada comenzaron las obras para acondicionar la cripta del panteón de Mingorrubio, en El Pardo, donde el Gobierno piensa enterrar los restos de Franco el próximo 10 de junio, la decisión de los magistrados paralizaría el traslado cautelarmente

Panteón de Mingorrubio, en el cementerio madrileño de El Pardo, donde el Gobierno tiene previsto trasladar los restos de Franco el próximo 10 de junio / Foto: David Jar
Panteón de Mingorrubio, en el cementerio madrileño de El Pardo, donde el Gobierno tiene previsto trasladar los restos de Franco el próximo 10 de junio / Foto: David Jar

Como ya adelantó la pasada semana LA RAZÓN, el Tribunal Supremo prevé suspender mañana la exhumación de Francisco Franco del Valle de los Caídos prevista por el Ejecutivo de Pedro Sánchez para el próximo 10 de junio.

A solo una semana de la fecha señalada por el Gobierno para proceder a la exhumación de los restos de Francisco Franco, el Tribunal Supremo (TS) se inclina por acordar la suspensión cautelar de la medida –según apuntan fuentes del Alto Tribunal–, lo que supondría la paralización del traslado de los mismos al cementerio de El Pardo. Según esas mismas fuentes, «el sentir general» de los cinco magistrados integrantes de la Sección Cuarta de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del TS es favorable a acceder a la cautelar solicitada por la familia Franco para evitar daños irreparables que se producirían si, finalmente, el Supremo se opusiese a la exhumación al resolver el fondo del asunto el próximo otoño.

Mañana, a partir de las diez de la mañana, se reunirán los cinco magistrados que deben resolver los recursos planteados por la familia Franco, la Fundación Francisco Franco, la comunidad benedictina del Valle de los Caídos y la Asociación para la Defensa del Valle de los Caídos. En esa reunión, los ponentes Pablo Lucas Murillo y Antonio Fonseca-Herrero expondrán a sus compañeros –los magistrados Jorge Rodríguez-Zapata, Celsa Pico y José Luis Requero– las líneas maestras de su ponencia, sobre la que deberán pronunciarse en conjunto. Otros dos magistrados que componen la sección no estarán presentes en la deliberación: uno por estar adscrito a la sala de admisión (que ejerce de filtro en los recursos de casación) y otro, Segundo Menéndez, porque en la actualidad preside la Junta Electoral Central (JEC).

Los magistrados tendrán que evaluar, por un lado, si permitir la exhumación anunciada por el Ejecutivo de Pedro Sánchez puede causar daños irreparables en caso de que el recurso sea finalmente aceptado (y los restos de Franco se hubiesen trasladado ya al cementerio madrileño de Mingorrubio, en El Pardo).

Las fuentes consultadas precisan que hasta el momento los ponentes no han trasladado a sus compañeros borrador alguno sobre los términos de esa ponencia que expresa su opinión en relación a la medida cautelar solicitada. En todo caso, el hecho de que finalmente se accediese a paralizar la exhumación no implica en absoluto que en la resolución del recurso vaya a darse la razón a la familia Franco.

Por otro lado, la Sección Cuarta de la Sala Tercera del Supremo valorará también para tomar su decisión, añaden esas mismas fuentes, si el traslado de los restos del dictador cuenta a fecha de hoy con todos los permisos favorables: la licencia urbanística para acometer los trabajos en la basílica y el permiso del prior de la Abadía benedictina.

Precisamente la pasada semana comenzaron las obras para acondicionar el nicho del cementerio de El Pardo donde el Gobierno quiere enterrar los restos de Franco, informa Efe.

Mientras, la familia y la Fundación Franco no han perdido en todo este tiempo la serenidad, según han manifestado en reiteradas ocasiones a LA RAZÓN el abogado de los nietos del antiguo jefe de Estado y el responsable de la entidad. Y tampoco ha alterado ese estado de ánimo el conocer los trabajos iniciados en el panteón de Mingorrubio. «Pueden hacer lo que quieran. Es de su propiedad. Pero creo firmemente que no se producirá ninguna inhumación», aseguraba ayer el letrado, Luis Felipe Utrera-Molina. «No creo que el Gobierno vaya a profanar [el sepulcro de Cuelgamuros] a la fuerza», consideraba por su parte Juan Chicharro, presidente de la Fundación, que calificaba de «sospechosas» las obras en El Pardo, pero afirmaba que, «en cuanto se paralice [el proceso] por parte del Supremo se pondrá fin a esta etapa». En opinión del general a cargo del legado franquista «el Gobierno lo sabe» y «es consciente de que sin autorización del prior no puede hacer nada» para acceder al recinto eclesiástico. Según Chicharro, «lo demuestra el hecho de que tras el acuerdo del 15 de marzo –por parte del Consejo de Ministros– debería haber solicitado permiso a Iglesia y no lo ha hecho». Aventura que se le haya «filtrado» que el Alto Tribunal adoptará las medidas cautelares que le solicitaron y «para qué lo va a pedir».

En un comunicado de prensa remitido a este diario, la familia Franco reitera que la Cripta de la Catedral de la Almudena es el emplazamiento más seguro e idóneo para enterrar los restos del dictador, con un «nivel de riesgos sensiblemente inferior» al del cementerio de El Pardo que ha designado el Gobierno, según un informe elaborado por tres expertos en seguridad.