Emiliano García-Page: «He cenado más veces con Cospedal que con Podemos»

Entrevista a Emiliano García-Page, candidato del PSOE para Castilla-La Mancha. Considera que Sánchez será candidato, sin rival, a las primarias a La Moncloa

Curtido en la doble tarea de gobernar –como alcalde de Toledo– y hacer oposición al Gobierno de María Dolores de Cospedal, Emiliano García-Page renuncia a su sillón de mando en la capital castellanomanchega para devolver el poder al PSOE en la tierra de José Bono. Se reconoce un convencido, que cree a conciencia en la política ,y por ello se enfunda las botas de campaña, dispuesto a devolver al partido una posición preeminente en el mapa de España.

–¿Qué papel jugará Castilla-La Mancha en las autonómicas y en las generales?

–Va a haber mucha atención nacional a lo que pase en Castilla-La Mancha, porque mi contrincante, María Dolores de Cospedal, es la secretaria general del PP. Para las elecciones generales, sin embargo, este territorio no será decisivo, lo que sí va a ser decisiva es la gestión que se haga el día 25-M, es decir, cómo se componga el puzzle electoral, político y social.

–¿Le perciben los ciudadanos como una alternativa a María Dolores de Cospedal?

–Sí. Es más, me percibe así la propia Cospedal, de ahí el trato al que me someten en la televisión pública de Castilla-La Mancha.

–¿Manejan encuestas internas que apoyen esta tesis?

–Sí. Tenemos muchas opciones de ser el partido más votado.

–¿Cómo afecta la entrada de nuevas formaciones en el Parlamento, después de la reforma de Cospedal?

–Ha intentado hacer trampas, aprobado la única reforma del estatuto de autonomía que permite amputar diputados y que 300.000 votos queden en la basura. Le va a salir mal la jugada, porque tomar a la gente por tonta es siempre un error.

–¿Pactará con Podemos o con Ciudadanos?

–No me planteo ninguna coalición, ni con Podemos ni con Ciudadanos. Se puede gobernar perfectamente desde una posición sólida y buscando entendimientos, antes que con estos nuevos partidos, con los empresarios o los agentes sociales. Es más importante la recuperación social y económica que la estabilidad del Gobierno.

–Pero si no es la fuerza más votada... ¿no se plantea apoyarse en otros partidos?

–El objetivo no es echar a Cospedal, aunque cambiarla supondría empezar a solucionar los problemas. No voy a ser presidente de Castilla-La Mancha a cualquier precio ni pagando peajes.

–¿Marcará Ferraz la política de pactos?

–Lo que tengamos que hacer lo haremos de forma coherente y conjunta. No va a haber divorcios ni contradicciones.

–¿Cómo ve a Ciudadanos?

–Me parece que al PP le ha surgido un partido con buenos modales, moderado y sin complejos para hablar de España. De hecho, el discurso de Albert Rivera sobre España me gusta, es más, es el mío.

–¿Que le parece el «caso Rato»? ¿Cómo afecta a las opciones del PP a las elecciones?

–Va a afectar de una manera muy contundente al PP porque Rodrigo Rato era una persona importante dentro de las filas del partido y que tenía el respeto de mucha gente. A mí Rato siempre me había caído bien desde el punto de vista político-personal, aunque no compartiéramos ideas, y por tanto, no disfruto viéndole en esta posición. Se ha caído el santo de la peana.

–¿Qué pasaría si en la «lista de la vergüenza» hay socialistas de primer nivel?

–Tendrá que pasar lo mismo que con el resto. Un socialista que mete la mano, deja de ser socialista e inmediatamente debe devolver lo que se ha llevado. Hay dos fraudes en la amnistía fiscal: uno, el que ha hecho el defraudador no pagando sus impuestos, y otro, que no podamos saber quiénes se acogieron a ella.

–¿Entiende el malestar que generó su cena con Podemos?

–Acudí a una cena privada de las miles que hay en política. He cenado más veces con Cospedal y no se ha armado tanto revuelo. Me gustaría que Pedro Sánchez comiera con Pablo Iglesias, con Mariano Rajoy y con Albert Rivera. No hay que tenerle miedo a hablar en política, porque es la mejor manera de saber lo que nunca harías. Hay cosas de Podemos que nunca aceptaría.

–¿Ha perdido Pedro Sánchez los apoyos que le auparon a liderar el partido?

–Eso sólo se puede saber en las urnas. A Pedro le puede pasar como a tanta gente, han terminado en Moncloa los más subestimados: Aznar, Zapatero... Si se cumple esta máxima, cuanto más le subestimen más opciones tiene de ser presidente del Gobierno.

–Pero le subestiman ¿dentro o fuera del partido?

–Lo que legitima a alguien en política es la urna. Él tiene la legitimidad de haber ganado unas primarias y la de ejercicio, porque se lo está trabajando, y mucho.

–¿Será el próximo presidente del Gobierno?

–Tiene muchas opciones de ser el candidato del PSOE. Hoy por hoy no conozco otra alternativa.

–¿Suscribe las palabras de apoyo a Sánchez que pronunció el ex presidente González?

–Es imposible suscribir a Felipe, porque casi todo lo que dice se puede interpretar de diferentes maneras.

–Hay quien considera que semejante llamada a la unidad escenifica que realmente ésta no existe, ¿lo ve así?

–Existe una unidad infinitamente mayor de la que había antes. Esto no es un ejército, me preocupa más la cohesión interna. Tiene que haber opinión, libertad y debate para enriquecernos.

–¿Qué presencia va a tener Sánchez en su campaña?

–Mucha, va a estar en todas las provincias en actos a pie de calle. Serán cinco actos conjuntos entre campaña y precampaña. Pedro suma.

–Respaldó expresamente a Susana Díaz como candidata a la Secretaría General, si se presentase a las primarias de julio a La Moncloa frente a Sánchez, ¿la volvería a apoyar?

–Yo eso no lo puedo plantear, porque le haría un flaco favor a quien apoyara. Susana va a ser clave en la política española en los próximos años y Pedro tiene todas las papeletas para ser el candidato a la presidencia del Gobierno, es quien más opciones tiene de llegar a La Moncloa.

–Si el PSOE no mejora los resultados actuales ¿habrá rebelión en Ferraz?

–No creo. Pedro Sánchez no se juega su futuro político el 24-M.

–¿Cómo valora la decisión de Griñán de abandonar la política para no «obstaculizar» la investidura de Díaz?

–Lo valoro como un acto de generosidad con el partido. Siempre he mantenido que tanto Chaves como Griñán me parecen personas decentes. Ya en su día, Griñán dimitió como presidente para propiciar un relevo y ahora es consecuente con esa decisión.

–¿Debería marcharse también Chaves? ¿Entiende como él que se trata de una «situación diferente» a la de Griñán?

–Respeto todas las opiniones. Si de lo que se trata es de un problema de dignidad política y personal, Chaves me parece una persona honesta y que tiene todo mi respeto.

–¿Debería hacerlo cuanto antes, para favorecer la investidura, o esperar a que se agote la legislatura?

–Respetaré la decisión que tome. En cualquier caso, me parecen desproporcionadas esas condiciones que algunos están poniendo para la investidura de Susana Díaz.