ERC y CUP niegan un grupo único independentista a JxC

La burguesía catalana de siempre, la derecha conservadora se siente identificada con los anticapitalistas y antisistema, el lugar dónde militan sus hijos

Las previsiones electorales están haciendo temblar las piernas a más de uno. En el cuartel bífido de Junts per Catalunya, con sede en Barcelona y Waterloo, reina el pánico. Las previsiones les hacen perder la mitad de su representación, ya muy mermada en las últimas convocatorias. De los siete diputados actuales pueden pasar a cuatro. Ya no tenían grupo parlamentario propio y ahora sus posibilidades se reducen de forma exponencial.

La razón de la pérdida de apoyo popular en estas elecciones hay que buscarla en dos motivos. Junts per Catalunya ha perdido la batalla por el liderazgo del independentismo con Esquerra Republicana y la aparición de la CUP les rompe la médula espinal. La burguesía catalana de siempre, la derecha conservadora se siente identificada con los anticapitalistas y antisistema, el lugar dónde militan sus hijos. La prueba del algodón la podemos encontrar en quiénes son los dirigentes de este partido, todos de cunas acomodadas, o en los detenidos en las manifestaciones, hijos de empresarios y de dirigentes de Junts per Catalunya.

Ante el hundimiento del Titanic soberanista de derechas, Laura Borràs, su candidata, ha lanzado un órdago: crear un grupo independentista único en el Congreso de los Diputados con el objetivo de tener “una única voz en defensa de la República”. La respuesta de sus receptores, la CUP y ERC, es que se han llevado los salvavidas.

Sergi Sabrià, presidente del grupo parlamentario de ERC en el Parlament, lo deja muy claro “la coordinación parlamentaria es muy importante, pero los grupos representamos a sectores diferentes y hemos de mantenernos por separado”. Sabrià recurre a argumentos sui generis como que “en algunas iniciativas se necesitan las firmas de más de un grupo parlamentario. Hay que sumar y sumar, y en cuanto más seamos mejor”. En síntesis, los republicanos rechazan la idea de Junts per Catalunya, no acudirán en su auxilio, porque prefieren mantener “sus alianzas con Bloque Nacionalista Gallego y Bildu”. Sabrià entrevistado por Susanna Griso en Espejo Público no movió pieza a pesar de las preguntas de la periodista y rehuyó las diferencias con Junts per Catalunya en la investidura de Pedro Sánchez, dónde ERC no bloqueó y JxC votó en contra de la investidura.

La CUP no se ha dejado tampoco enredar por la llamada de auxilio de Junts per Catalunya, con los que compartirán grupo en el Congreso, el mixto, junto a Bildu, Navarra Suma o Partido Regionalista de Cantabria. La CUP han contestado con desprecio y no aceptan la oferta. Fuentes de este sector apuntan “podemos votar lo mismo en muchas cosas, pero tenemos voz propia”. ERC, en voz de Sabrià, fue demoledora “les deseamos lo mejor al espacio convergente. Toda la suerte del mundo”, equiparando el “espacio convergente” con la derecha burguesa catalana.

El temporal ha llegado a Puigdemont que ha sacado los pies del tiesto, otra vez, acusando a Sánchez de querer “secuestrarle”, en un afán de recuperar un protagonismo electoral que no tiene, aunque es el talón de Aquiles de ERC que teme “un incremento del victimismo de Puigdemont por su posible vuelta a España por las autoridades belgas, que pueda tener incidencia en el día electoral”.

La emergencia electoral del domingo tendrá continuidad después. Junts per Catalunya presionará a ERC para forzar una votación sobre el derecho de autodeterminación en el Parlament. De momento, el presidente de la cámara catalana, Roger Torrent, critica la prohibición del Tribunal Constitucional, pero no ha dado muestras de llevar el tema a votación en la cámara. Y por otro, se agita la posibilidad de una convocatoria electoral avanzada. Laura Borràs acusó este lunes al Constitucional de forzar el adelanto “si inhabilita a Joaquim Torra”, por desobediencia por no cumplir las instrucciones de la Junta Electoral en las pasadas municipales y europeas. De hecho, Borràs apunta también que puede no acabar la legislatura en Madrid como diputada, una forma de dejar entrever que Borràs puede postularse como candidata a la presidencia de la Generalitat por Junts per Catalunya en sustitución de Torra, un candidato que ni los suyos aceptan y lo dan por amortizado. Sólo una incógnita. Si Puigdemont es extraditado y antes de su condena podría ser candidato a la presidencia. Una opción que pone de los nervios a ERC