Iglesias y Errejón llevan la «batalla» por Vistalegre hasta el final

El número dos contesta a Monedero y asegura que Pablo también es prescindible

Iglesias grabó un vídeo en homenaje a «Twin Peaks», el martes, para pedir a los simpatizantes sus inscripciones

Parecía que tras la ligera tregua navideña, las aguas se mantendrían calmadas en Podemos, sin embargo, la paz ha durado poco en la calle de Princesa.

Parecía que tras la ligera tregua navideña, las aguas se mantendrían calmadas en Podemos, sin embargo, la paz ha durado poco en la calle de Princesa.

Tras la campaña navideña contra Íñigo Errejón en las redes sociales, el acto de «reconciliación» de Iglesias con su carta a la «abuela de Podemos» y a toda su militancia, y el posterior silencio de su número dos ante estas declaraciones, Errejón rompió ayer su silencio y, en una entrevista en La Sexta, declaró que «nadie es imprescindible en Podemos». Además también aclaró que en la formación «todos estamos de paso», y explicó que «cuando uno asume la defensa» de una postura concreta, lo hace «con todas las consecuencias, y eso podría significar un «cambio de posiciones» dentro de su partido. Para él, lo importante es «la organización» que esas personas «dejan».

Según éste, la batalla del comienzo de navidad que enfrentó a «pablistas» y «errejonistas» –por el fulminante cese del portavoz en la Asamblea de Madrid, José Manuel López– fue un «sinsentido» y cree que «una muy buena parte» de aquellos que lanzaron la campaña en Twitter «se han dado cuenta» de ello. En estos días, no son pocos los dirigentes que han salido a la defensa de sus líderes y han aumentado la tensión en la formación. El miércoles, la secretaria de Análisis Político de Podemos, Carolina Bescansa, retaba a Errejón a presentar otro proyecto al de Iglesias, y el cofundador de Podemos, Juan Carlos Monedero, escribía un artículo en el que aseguraba que «si cae Iglesias, cae Podemos». Afines a Errejón como Joan Baldovi y Xavier Dómenech defendían su tesis y creían que los partidarios de Iglesias «tendrían que haber estado más recluidos», en referencia a la campaña contra Errejón.

Según fuentes de Podemos a las que ha tenido acceso este diario, que esta batalla entre ambos dirigentes tuviera un «castigo» tras la Asamblea Ciudadana Estatal por la posición enfrentada que encarnan Iglesias y Errejón significaría un «fracaso» en Podemos. Estas mismas fuentes aseguran que «puede haber cambios», y que «sería normal», pero que no deberían darse «castigos» porque lo que hace falta «es trabajar por la organización y lograr un partido más fuerte».

Sobre la figura del secretario político de Podemos, Íñigo Errejón, como sustituto de Iglesias, la diputada y responsable de Igualdad en la formación morada, Clara Serra, asegura a este diario que le parece «preocupante» que el partido se encuentre atrapado «en un debate entre Iglesias e Íñigo. Para ésta ambos son «buenos líderes», apuesta por un Podemos «más coral» e integrador y sobre todo por conseguir que «haya más mujeres liderando el partido».

Por su parte, Iglesias, que también se ha tomado unos días de descanso –aunque no ha desconectado de las redes sociales–, prefirió seguir en la línea de las recomendaciones de la «abuela de Podemos» y grabó el martes un vídeo para animar a los simpatizantes a inscribirse en Podemos apelando a la «unidad». El líder podemita homenajeó al personaje de Margaret Lanterman de Twin Peaks, la «dama del Tronco», y aseguró con un madero en la mano que éste le hablaba: «Dice no os peleéis, dice unidad, dice debatir no es dividir».

El censo para el congreso ya duplica el de 2004

El censo de los inscritos que podrán votar en la próxima Asamblea Ciudadana Estatal de Podemos ya duplica el dato con el que contaba la formación en el primer cónclave celebrado en el año 2014. Este censo se cerró ayer por la noche (30 días antes del comienzo de las votaciones sobre documentos), y tras la consulta a las bases sobre las «reglas del juego» que debería regir el nuevo Congreso, se situaba en 436.452 personas, cifra que seguramente ha sumado ahora más inscritos. El aumento del censo (en 2004 se contaba con alrededor de unas 250.000 personas) se puede explicar debido –aparte del crecimiento del partido– a las múltiples disputas internas que está sufriendo la formación y que han protagonizado Pablo Iglesias e Íñigo Errejón. Todas estas «broncas» entre los principales líderes podrían haber movilizado a los simpatizantes de Podemos –cansados ya de las peleas entre los dirigentes de la formación– para que, al inscribirse en Podemos, puedan decidir sobre el rumbo que debe tomar su partido tras el congreso refundacional.Desde el lunes, tanto «pablistas», «errejonistas», y «anticapitalistas» se esforzaron a través de las redes sociales en pedir a la gente su inscripción en el partido. Además de Iglesias y Errejón, Pablo Echenique y otros responsables de la formación como Irene Montero y Rafael Mayoral también llamaron a los simpatizantes a inscribirse.