ETA anuncia la disolución de todas sus estructuras pero sin cerrar el «conflicto»

Da por terminado su «ciclo histórico» sin pedir perdón a las víctimas ni asumir su responsabilidad

Da por terminado su «ciclo histórico» sin pedir perdón a las víctimas ni asumir su responsabilidad.

ETA se afana por copar la actualidad informativa hasta que mañana escenifique en Bayona su adiós definitivo. Hasta entonces, trata de mantener la pulsión y la atención mediática sobre los pasos que da hacia su disolución. Hoy la BBC emitirá un vídeo en el que los pistoleros han puesto grandes esperanzas para oficializar e internacionalizar su final. La emisión de la cinta y el acto propiamente dicho del viernes vino ayer precedido por la publicación de una carta, fechada el 16 de abril y enviada por la organización terrorista a varias instituciones y agentes políticos, en la que transmite su decisión de «dar por terminados su ciclo histórico y su función, dando fin a su recorrido». El contenido de la misiva (que dio a conocer hace unos días Carlos Herrera en la Cope) reza en los mismos términos que la nota publicada el 20 de abril y no se trata del comunicado de disolución definitiva de la banda terrorista que se espera. Expertos antiterroristas creen que alguien le ha «madrugado» la carta a ETA, quizá para restar protagonismo al acto o por otras razones, y ha organizado un desbarajuste que puede condicionar los siguientes pasos que tenían previsto dar los terroristas.

«ETA ha desmantelado completamente todas sus estructuras y ha dado por terminada su iniciativa política», reza la misiva. En cualquier caso, al margen de la palabrería de los etarras, lo único destacable de esta carta es que si bien la banda da por terminada su actividad, no da por cerrado el «conflicto» político, responsabilizando a los Estados español y francés de haber alargado ese proceso y haber prolongado con ello el sufrimiento. «En efecto, ETA con las decisiones de estos últimos años ha apostado, con valentía y responsabilidad, por sacudir la situación de las últimas décadas y por la construcción del futuro desde un punto de partida nuevo. Esta decisión cierra el ciclo histórico de 60 años de ETA. No supera, en cambio, el conflicto que Euskal Herria mantiene con España y con Francia. El conflicto no comenzó con ETA y no termina con el final del recorrido de ETA (...) Euskal Herria está ahora ante una nueva oportunidad para cerrar definitivamente el ciclo de conflicto (amnistía e independencia) y construir su futuro entre todos. No repitamos los errores, no dejemos que los problemas se pudran. Eso no sería más que fuente de nuevos problemas». Estos «nuevos problemas» parecen una suerte de amenaza. Si no les das lo que quieren, habrá consecuencias. Y a eso lo llaman disolución. «Años de confrontación han dejado heridas profundas y hay que darles la cura adecuada. Algunas todavía están sangrando, porque el sufrimiento no es cosa del pasado», subrayan.

Como ya hiciera en el comunicado del 20 de abril, ETA no se disculpa con las familias de aquellos a los que quitó la vida. De hecho, achaca a la falta de acuerdo a su extensa trayectoria criminal: «La falta de voluntad para solucionar el conflicto, y las oportunidades perdidas, entre otras, ha provocado el alargamiento del conflicto y ha multiplicado el sufrimiento de las diferentes partes. Comoquiera que sea, ETA reconoce el sufrimiento provocado como consecuencia de su lucha». Según expone, «como consecuencia del cambio estratégico de toda la izquierda abertzale, ETA ha llevado a término el proceso iniciado en 2010, con la intención de abrir un nuevo ciclo político en Euskal Herria». El texto concluye con un párrafo sobre el «compromiso» de los militantes de ETA con este proceso: «Por nuestra parte, queremos confirmar nuestro compromiso en embarcarnos totalmente en esa tarea, cada cual desde el lugar que considere más oportuno, con la responsabilidad y honestidad de siempre».