Romper la disciplina de voto: 600 euros de multa o la expulsión

Análisis

Un momento del Comité Federal del PSOE
Un momento del Comité Federal del PSOE

–¿Están obligados los diputados del PSOE a acatar la decisión del Comité Federal y abstenerse en la investidura de Mariano Rajoy?

–La normativa interna del PSOE es clara al respecto. Tanto sus estatutos como la reguladora de la actuación de los cargos públicos estipulan que «en todos los casos» las personas que integran el Grupo Parlamentario Federal «están sujetas a la unidad de actuación y disciplina de voto» (artículo 78 de los Estatutos del PSOE). Por si quedase alguna duda, el artículo 4,2 de la Normativa Reguladora de los Cargos Públicos hace hincapié en que en el ejercicio de sus funciones los diputados socialistas «aplicarán las resoluciones y acuerdos adoptados por los órganos de dirección del partido».

–¿Qué ocurre si algún diputado se salta la disciplina de voto y decide no secundar la abstención?

–En ese caso, los estatutos socialistas marcan claramente el camino a seguir: el Grupo Parlamentario y la Comisión Ejecutiva Federal «podrían denunciar su conducta al Comité Federal» (del que en este caso proviene la orden de acatar el acuerdo adoptado ayer en Ferraz).

–¿Qué consecuencias puede tener para los parlamentarios díscolos votar «no» o ausentarse del Pleno para no tener que abstenerse?

–En ese supuesto, si esa actuación fuese considerada grave por el propio Comité Federal, «éste tendría facultades para proceder a darle de baja en el Grupo Parlamentario» y se incoaría el correspondiente expediente, que tramitaría la Comisión Federal de Ética y Garantías, que debería dictar «las resoluciones a adoptar».

–¿Cabe, por tanto, la expulsión del PSOE de los diputados que lleven a las últimas consecuencias el «no es no» que defendió Pedro Sánchez?

–El artículo 53 de su normativa interna incluye entre los motivos que justifican «la expulsión del Partido acordada por la Comisión Ejecutiva Federal» (bien a iniciativa propia o de las Ejecutivas regionales o provinciales) «la actuación en contra de acuerdos expresamente adoptados por los órganos de dirección.

–¿Existen precedentes al respecto en las filas del PSOE?

–Sí. En febrero de 2013 la dirección del PSOE sancionó con multas de 600 euros, la máxima que contempla la normativa interna, a los diputados del PSC que votaron a favor de dos resoluciones de CiU sobre la consulta soberanista en Cataluña.

Ganadores y vencidos: así quedan los «bandos» en el PSOE

SUSANA DÍAZ.- La presidenta andaluza y líder de la federación con más poder en el partido se ha erigido en la principal vencedora de la operación.

Con ello, podría mantener su aspiración de convertirse en secretaria general del PSOE, aunque su responsabilidad en la llamada "semana negra"que se originó con la dimisión de la mitad de los dirigentes de la ejecutiva haya erosionado su imagen.

GUILLERMO FERNÁNDEZ-VARA.- Su valentía al ser el único 'barón' que ha defendido en público, desde el pasado 30 de junio, la posibilidad de discutir sobre la abstención para evitar unas terceras elecciones le otorga un papel protagonista en esta victoria.

FELIPE GONZÁLEZ Y LA 'VIEJA GUARDIA'.- El expresidente González ha sido también uno de los principales valedores de la abstención, con manifestaciones por escrito como el artículo que publicó en "El País"el 7 de julio en favor de "no obstaculizar"la investidura de Rajoy y de sentarse a negociar con él.

Su denuncia en la Ser de que Pedro Sánchez le había "engañado"haciéndole ver que se abstendría hizo explosionar el PSOE con la dimisión de la mitad de la ejecutiva.

Otros referentes de la llamada "vieja guardia", como Alfonso Guerra, Alfredo Pérez Rubalcaba, José Bono y Juan Carlos Rodríguez Ibarra, así como el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero y el exsecretario general Alfredo Pérez Rubalcaba, son también artífices de la nueva posición del partido.

EDUARDO MADINA.- El perdedor de las primarias que encumbraron hace dos años a Pedro Sánchez a lo más alto del PSOE se muestra como valor en alza en el bando de los vencedores.

Madina, que asegura que no participó en los acontecimientos de la "semana negra", ha defendido en los últimos días la abstención, aunque sin nombrarla.

ANTONIO HERNANDO.- Paradigma del talante integrador para unos y de la supervivencia traicionera para otros, el portavoz del PSOE en el Congreso es el caso más relevante de los que han cambiado de "bando"en la guerra interna de su partido.

Aunque ha asistido al Comité Federal de hoy, Hernando se ha marchado sin votar a la boda de su hermana, en la que ha sido el padrino.

PEDRO SÁNCHEZ.- El dimitido secretario general es el gran perdedor de la operación culminada hoy. En su legado queda el "no es no"a Rajoy y la consulta a los militantes.

LA MILITANCIA.- Los militantes socialistas que por pasión ideológica no conciben la abstención y aquellos que aspiraban a que se les consultara una decisión tan trascendente también han perdido su batalla.

FRANCINA ARMENGOL, CÉSAR LUENA, ÓSCAR LÓPEZ.- La balear Armengol, que no solo ha defendido hasta el final el 'no es no', sino que siempre ha abogado por que Sánchez liderara un gobierno de izquierdas con apoyo si era preciso de los independentistas, es la presidenta autonómica que más claramente se sitúa en el "bando"de los perdedores.

Otros dirigentes cercanos a Sánchez, como su secretario de Organización, César Luena, y su portavoz en el Senado, Óscar López, han quedado defenestrados por la abstención.

PSdeG, PSE y PSC.- Federaciones que cosecharon hace un mes resultados electorales "muy malos", como la gallega y la vasca, quedan ahora más debilitadas, y en el caso de la gallega más fracturada, por la nueva posición del PSOE, mientras que el Partido de los Socialistas Catalanes sigue rechazando el armisticio.

JOSEP BORRELL.- A pesar de que en julio era partidario de una abstención negociada, el expresidente del Parlamento Europeo y exministro se ha situado públicamente en el "bando"de los perdedores, confrontado directamente con la andaluza Susana Díaz y clamando por un Congreso Extraordinario y una consulta a las bases.

Algunos sitúan su nombre al frente de una "tercera vía"que podría poner de nuevo patas arriba el mapa cainita de los socialistas. Laura Ramos/Efe