Griñán y Zarrías piden la nulidad del auto que lleva a juicio los ERE

Dicen que ser juzgados por asociación ilícita les causa indefensión.

José Antonio Griñán y Manuel Chaves en una conferencia de Felipe González el pasado día 17

Dicen que ser juzgados por asociación ilícita les causa indefensión.

Las defensas del ex presidente andaluz José Antonio Griñán y del ex vicepresidente de la Junta Gaspar Zarrías han pedido la nulidad de actuaciones en el «caso de los ERE» y, en concreto, contra el auto donde se acordaba la apertura de juicio oral contra 26 ex altos cargos de la Junta de Andalucía, entre ellos los ex presidentes Manuel Chaves y el propio Griñán. En esa resolución se acordaba que ambos no fuesen juzgados sólo por el delito de prevaricación del que les acusaba el fiscal (en el caso de Griñán, también por malversación) y por el que declararon en el Tribunal Supremo, sino también por el de asociación ilícita, que sólo les imputa el PP, personado como acción popular en esta causa.

Para la defensa de Zarrías, ejercida por el letrado Gonzalo Martínez Fresneda, esta decisión –según consta en el escrito presentado en el Juzgado número 6 de Sevilla, al que ha tenido acceso LA RAZÓN– ha causado una «manifiesta indefensión» a su patrocinado, «que se ve abocado a un juicio bajo la imputación de pertenencia a asociación ilícita de la que nunca pudo defenderse». En ese sentido, destaca que en ningún momento de la instrucción se le imputó ese delito, ni se le informó de que entre los «hechos» que se le atribuían estaría el reproche, a modo de indicio, «de formar parte de un grupo o asociación constituida con el fin de cometer delitos».

Y es que, según señala la defensa de Zarrías –para quien el fiscal solicita diez años de inhabilitacion–, de haber tenido conocimiento de esa imputación, habría podido solicitar la práctica de pruebas de descargo para intentar demostrar la inexistencia de ese delito, por lo que se le ha causado indefensión con esa «inesperada inclusión de esta nueva imputación», lo que debería determinar la nulidad del auto de apertura de juicio oral.

En ese sentido, argumenta que ni durante la instrucción se practicó diligencia dirigida a investigar ese eventual delito de asociación ilícita, «tipo de delictivo que permaneció excluido de la causa», ni tampoco se acordó que continuara la causa por asociación ilícita, ni se recogían hechos que pudiesen tipificarse por tal delito. Todo ello deriva, a juicio de la defensa de Zarrías, en la imposibilidad de abrir juicio oral contra su patrocinado por ese delito.