Iglesias sufre el «efecto boomerang» de su campaña contra Errejón

Indignación en la militancia con el secretario general por llevar a Podemos a la división

A diferencias de otras crisis a las que ha tenido que hacer frente, esta vez el enemigo de Podemos está dentro de sus propias filas. En la imagen, Rita Maestre e Irene Montero

Indignación en la militancia con el secretario general por llevar a Podemos a la división.

A estas alturas no cabe duda de que la nueva política tiene un concepto distinto de la Navidad. El enfriamiento de la actividad política durante estas fechas se está viviendo en Podemos de manera peculiar: en sus dos años y medio de historia la formación morada no había vivido un periodo de mayor disensión interna. El lunes, el secretario de Organización, Pablo Echenique, veía peligrar «la continuidad del proyecto» de Podemos y ayer la militancia mostró su indignación contra Iglesias y el pablismo por lo que consideran «bullying» y una campaña de acoso y derribo a Íñigo Errejón.

Desde las filas del errejonismo, Rita Maestre calificó de «craso error» la campaña que bajo el lema «#AsiNoIñigo» organizaron los pablistas en Twitter para afear al número dos del partido sus críticas por la destitución de José Manuel López como portavoz de Podemos en la Asamblea de Madrid. «Sólo puede definirse como un craso error, como un cálculo muy mal hecho y como algo que le hace daño a Podemos», dijo en declaraciones a SER. Para Maestre –próxima al número dos del partido y cabeza de lista de la candidatura errejonista en las últimas primarias a la comunidad de Madrid– la campaña «sólo tiene como objetivo desprestigiar a un compañero». «Las personas que sí han participado de forma directa son mayores de edad para entender que la participación en una campaña así tiene por objetivo desprestigiar a un compañero, sobre todo cuando los resultados de la consulta demuestran esto». Maestre definió a Errejón como «una persona sin la cual no estaría Podemos donde está ahora, no habría nacido Podemos ni habría conseguido los cinco millones de votos». Para la dirigente errejonista la figura de Pablo Echenique ha quedado «dañada» después de que, siendo secretario de Organización y debiendo mantenerse al margen y neutral, tomara partido por la opción pablista.

El propio Echenique se vio obligado a publicar un largo artículo en Facebook defendiendo que su «primer deber como Secretario de Organización de Podemos es proteger el proyecto» y por eso participó en la campaña contra Errejón. Echenique dijo del partido que cada vez aparece «más erosionado a ojos de la ciudadanía». De entre las filas pablistas también habló la jefa de gabinete de Pablo Iglesias, Irene Montero, que afirmó que «Podemos no será Podemos sin Íñigo Errejón, pero la fortaleza de Íñigo no se puede construir debilitando a Pablo o dañando a Pablo».