La Audiencia no cierra en agosto

Ruz tomará declaración mañana y el miércoles como testigos a Arenas, Álvarez-Cascos y Cospedal para que aclaren las donaciones que recibió el PP entre 1992 y 2008

El ex tesorero del Partido Popular, Luis Bárcenas
El ex tesorero del Partido Popular, Luis Bárcenas

La semana judicial más inhábil del año, en pleno «puente de agosto», verá declarar en la Audiencia Nacional a la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, y a dos de sus antecesores, Javier Arenas y Francisco Álvarez-Cascos. El juez Pablo Ruz, que hace un paréntesis esta semana en sus vacaciones, les tomará declaración mañana y el miércoles para que le expliquen las donaciones supuestamente anónimas recibidas por el PP entre 1992 y 2008. La citación se produjo después de que, el pasado 15 de julio, el ex tesorero del PP Luis Bárcenas cambiase su versión tras su ingreso en prisión y reconociese la autoría de la presunta contabilidad «B» de la formación. En esa comparecencia, el ex senador aseguró al magistrado que los secretarios generales del PP estaban al corriente del pago de sobresueldos y de las donaciones que recibía el partido.

En su resolución, Ruz justificó la inusual fecha elegida recordando que, con la Ley Orgánica del Poder Judicial en la mano, «todos los días del año y todas las horas» son hábiles para la instrucción de las causas penales. Cospedal y Arenas podían haber optado, por razón de sus cargos, por declarar en sus despachos oficiales, pero ambos rechazaron esa posibilidad por lo que finalmente ambos declararán, como Álvarez-Cascos, en la sede de la Audiencia Nacional.

El juez preguntará a Cospedal por las acusaciones de Bárcenas de que tanto ella como Mariano Rajoy recibieron supuestamente dos pagos en negro en 2009 y 2010 de 45.000 euros cada uno. Esa entrega se habría producido al liquidar la presunta caja «B» de la formación donde se guardarían las donaciones de varios empresarios.

Bárcenas desvinculó esos hipotéticos pagos de adjudicaciones irregulares de contratos, salvo en un caso. El ex tesorero se refirió el supuesto pago de 200.000 euros efectuado por el ex presidente de Sacyr Luis del Rivero al PP de Castilla-La Mancha, algo que el empresario ha negado, demandando a Bárcenas por vulnerar su derecho al honor. Ese dinero habría ido a engordar, según el ex senador, los fondos de la campaña de Cospedal a la Presidencia de la comunidad autónoma. A cambio, añadió el imputado, Sacyr habría obtenido una contrata municipal en Toledo. Extremos estos sobre los que deberá ofrecer su versión la secretaria general del PP, con la que Bárcenas reconoció estar enemistado en más de una ocasión en su última declaración judicial.

En cuanto a Arenas –que fue secretario general del PP entre enero de 1999 y abril de 2004–, Bárcenas contó a Ruz que cuando le tocó liquidar la supuesta caja «B» del PP, al abandonar su puesto de tesorero, le entregó en marzo de 2010 un remanente de 4.900. Arenas, según él, le contestó: «Chico, cógelos, los metes en un sobre y se los dejas al presidente y él sabrá lo que tiene que hacer».

Por último, Ruz preguntará a Álvarez-Cascos si, como figura en la supuesta contabilidad opaca del PP, cobró más de 400.000 euros en sobresueldos entre 1989 y 1999 coincidiendo con la etapa en la que fue ministro de Fomento (vulnerando la Ley de Incompatibilidades).

Además, también declararán mañana ante el juez Cristóbal Páez, quien se hizo cargo de la gerencia del PP cuando Bárcenas fue designado tesorero del partido, y Antonio Ortiz, empleado de caja de la formación, con quienes Ruz intentará contrastar la versión del ex senador sobre el pago de donaciones.

«Bárcenas no era un lobo solitario», dice el PSOE

El secretario general del PSPV, Ximo Puig, está convencido de que el ex tesorero del PP Luis Bárcenas no actuó solo para amasar su fortuna. Puig aseguró ayer que Bárcenas no «era un lobo solitario» porque, según él, era «imposible» que se llevase dinero del partido sin que nadie se diese cuenta. «Bárcenas no era un lobo solitario, compartía muchas horas y decisiones con sus jefes directos», dijo antes de augurar que el caso salpicará a muchos dirigentes del PP y que Aznar acabará siendo citado como testigo. Con independencia de lo que diga la Justicia, el líder de los socialistas valencianos cree que su razonamiento basta para pedir la dimisión del presidente del Gobierno.