La Generalitat cobrará 0,25 euros al mes a las operadoras por cada conexión a Internet

La recaudación se destinará a la mejora del sector audiovisual

La Razón
La RazónLa Razón

El cine catalán busca ayuda y el conseller de Cultura, Ferran Mascarell, la ha encontrado en las compañías operadoras de internet. Ayer se anunció la puesta en marcha de un nuevo tributo aplicable a estas empresas con una cuota fija de 0,25 euros al mes para cada conexión a internet contratada en Cataluña. De esta manera se quiere fomentar la producción de un sector que necesita ayuda económica con los 20,5 millones de euros que se recaudarían cada año. La intención de la Generalitat es que antes del verano esté en funcionamiento este impuesto que, como subrayó ayer Mascarell, «no puede repercutir en la factura de los usuarios».

El conseller comentó que en los últimos meses ha mantenido diferentes reuniones con las principales operadoras del sector –Telefónica, Ono, Vodafone y Jazztel– que estudian la propuesta. «Los debates con estas empresas han sido buenos. No están cómodas, pero son firmas de largo recorrido», aseguró Mascarell. Que «no están cómodas» lo demostraron ayer rápidamente a través de un extenso comunicado conjunto, en el que subrayaron su total oposición a la iniciativa.

La Asociación de Empresas de Electrónica, Tecnologías de la Información, Telecomunicaciones y Contenidos Digitales (Ametic) apuntó que «adoptará las medidas que entienda más oportunas en defensa de los intereses de sus asociados». Ametic anunció que «iniciarán acciones legales tendentes a su anulación, lo que harán ante las instancias jurídicas correspondientes, tanto a nivel autonómico como nacional y europeo». Las operadoras se habían expresado de igual manera el pasado mes de noviembre cuando se habló de la posibilidad de poner marcha una medida de estas características

Sin embargo, Mascarell se mostró optimista y cree que se podrá llegar a un acuerdo. De momento, según confirmó, le salen los números para tener los apoyos adecuados en el Parlament y sacar adelante el impuesto. Todo ello porque es «necesario fortalecer y ayudar a la producción propia audiovisual, como está ocurriendo en otros países europeos cuando expresan la excepción cultural para defender en positivo su legado cultural y lingüístico».

El dinero recaudado con este impuesto –los 20,5 millones de euros previstos según los cálculos de la Conselleria de Cultura– se destinará a dos objetivos: fomento de la industria audiovisual y promoción del acceso a internet a los equipamientos culturales y para el fomento de productos digitales sobre el patrimonio catalán

¿El cine catalán está en crisis? Pese a que en los últimos años ha habido cierto repunte gracias a la buena respuesta del público a películas como «Lo imposible», «Vicky Cristina Barcelona», «Pa negre» o «Tadeo Jones», el descenso parece imparable. En 2012, el cine producido en Cataluña tuvo unos 1,7 millones de espectadores con una recaudación superior a los 11,6 millones de euros. Sin embargo, el pasado año el número de espectadores fue de solamente 937.370, lo que en taquilla se acabó traduciendo en unos 6,5 millones de euros.

En la actualidad, el sector audiovisual catalán está formado por un total de 711 empresas, con 12.800 trabajadores directos y 30.000 indirectos. Los últimos ingresos de explotación de este sector se sitúan en 2.022 millones de euros.