La oposición pide a Cameron que envíe una fragata a Gibraltar

El primer ministro británico, David Cameron está «seriamente preocupado» por el crecimiento de la tensión en Gibraltar y, según un portavoz del 10 de Downing Street, buscará clarificar con el Gobierno español las medidas que éste estudia en respuesta al hundimiento de 70 bloques de hormigón realizado por las autoridades del Peñón a partir del 24 de julio. El portavoz del Gobierno británico que hizo pública la preocupación del primer ministro –actualmente de vacaciones en Portugal– afirmó también que «tenemos una seria preocupación por los sucesos en la frontera entre España y Gibraltar. Específicamente sobre el asunto de la tasa fronteriza, los españoles no nos han planteado la perspectiva de introducir tasas fronterizas». En el mismo comunicado, Londres se mostró conciliador al asegurar que está en permanente contacto con las autoridades españolas y que confía en que las amistosas relaciones que mantienen ambos países se mantengan.

El aumento de la temperatura diplomática en el Peñón ha causado también reacciones en distintas fuerzas políticas británicas. El responsable de Asuntos Exteriores del Partido Laborista, Kerry McCarthy, ha reclamado del Ejecutivo conservador una respuesta «contundente» tras conocer los puntos fundamentales de las medidas que prepara Madrid. «Una vez más el Gobierno español ha provocado retrasos innecesarios y molestias a la gente que cruza la frontera entre España y Gibraltar. Ahora parece que utilizan la posibilidad de una tasa como moneda de cambio (para negociar) con Reino Unido. Esto es simplemente inaceptable», afirmó Kerry que además aventuró la que en su opinión es la verdadera motivación del Ejecutivo español al implementar la llamada «tasa de congestión»: «Madrid se equivoca al intentar usar la frontera (con Gibraltar) para ganar puntos políticos».

Por su parte, la extrema derecha británica también ha aprovechado la escalada de tensión diplomática de los últimos días en Gibraltar para dar un toque de atención al Gobierno conservador de Cameron. El eurodiputado William Dartmouth, del Partido de la Independencia del Reino Unido (UKIP), tiene clara cúal debe ser la actitud de David Cameron: «Por una vez, el Gobierno británico debería demostrar tener agallas y apoyar al pueblo de Gibraltar. Enviando una fragata a 'Gib' el mensaje quedaría bien claro: Gibraltar es británico». Tampoco han faltado en las declaraciones del eurodiputado ultraconservador alusiones al plan de acción que prepara el Gobierno de España en respuesta al vertido de bloques de hormigón por parte de las autoridades del Peñón: «Las continuas incursiones marítimas en las aguas soberanas gibraltareñas, el bloqueo de la frontera y ahora la amenaza al espacio aéreo y de investigaciones específicas a ciudadanos gibraltareños demuestran que no tratamos con un gobierno enteramente racional de Madrid», dijo. Fiel al estilo de esta formación política extremista, Dartmouth eque «ha llegado el momento de que el Gobierno conservador despierte y deje de balbucear finuras diplomáticas al gobierno de Madrid. (España) está en una situación dificil con la mitad de sus jóvenes en paro . Necesitan una distracción para ganar tiempo y las protestas sobre el Peñón de Gibraltar encajan bien en este contexto».