La preocupación por la clase política marca su récord histórico desde 1985 con un 32,1%

La segunda encuesta del CIS después de las elecciones generales refleja fielmente el bloqueo político que existe a día de hoy y que cuenta con la desaprobación de los ciudadanos. A dos meses y seis días de la votación en las urnas, en el CIS marca cifra récord el porcentaje de las personas que citan como una de sus principales preocupaciones la percepción de la clase política a raíz de la incertidumbre a la que hoy se ve abocada la ciudadanía, al no haber constatado todavía el presidente del Gobierno en funciones los apoyos parlamentarios suficientes para dar luz a su Ejecutivo.

La política, los partidos y los políticos en general ha escalado ya hasta su máximo histórico desde el año 1985 y es considerado como uno de los tres principales problemas del país por un 32,1% de los españoles, cuatro puntos más que en el barómetro de mayo. Un dato que contrasta con los cosechados hace diez años cuando la inquietud por los políticos solía rondar el 10%, pero a partir de mediados de 2009 comenzó a crecer y ya no ha parado. A la cabeza –como en las anteriores encuestas– se encuentra la preocupación por el paro, citado por un 62,5% (64,6% en mayo), seguido de los políticos (32,1%) y la corrupción, que mantiene su senda descendente hasta el 25,7%. Las menciones a la inmigración también siguen en ascenso situándose en junio en el 11,3%, pero sin llegar a su máximo de los últimos años, el 15,6% del pasado mes de septiembre.

En cuanto a la percepción por la coyuntura económica, los datos cosechan cifras mejores, aunque ha crecido el porcentaje de encuestados que reprueba la situación pasando del 52,8% al 54,4%, pero siguen aún muy alejados del entorno del 70% donde se situaba antes de las generales. En cuanto a la situación económica, el 39,8% considera la situación «mala o muy mala», mientras que tan solo un 9,1% la definen como «buena o muy buena». El CIS refleja un 18,9% que juzga que la situación económica ha empeorado en los últimos doce meses.

El 18,9 por ciento que juzga que la situación económica ha empeorado en los últimos doce meses es el porcentaje más bajo desde el inicio de aquella crisis y, a la par, siguen subiendo los que consideran que la coyuntura ha mejorado y lo seguirá haciendo en los próximos meses.